En ciertos lugares del cuerpo físico, existen
concentraciones de varios de los canales del sistema energètico, tambièn conocidos como nadis, meridianos, los cuales
conforman nuestros cuerpos energèticos; el encuentro de estos canales da nacimiento a
los “chakras”... vórtices, ruedas de energía que conectan los campos del aura.
los nadis constituyen una especie de
arterias intangibles.
La palabra «nadi» procede del sánscrito y
significa aproximadamente «tubo», «vaso» o «arteria». Su función
consiste en conducir el «prana» o energía vital a través del sistema
energético no material.
La palabra sánscrita «prana» puede traducirse por
«energía absoluta».
En el ámbito cultural chino y japonés esta fuerza
vital universal se denomina «chi» o «ki». Representa la fuente original
de todas las formas energéticas y se manifiesta en diferentes áreas
existenciales mediante frecuencias distintas.
A través de los chakras, los nadis de
un cuerpo energético están unidos con los nadis del cuerpo energético
vecino...
Los canales energéticos más importantes son:
«sushumna», «ida»
y «pingala».
Los chinos y japoneses conocen un sistema similar de
canales energéticos que denominan meridianos (del conocimiento de estos
meridianos se desarrolló la acupuntura).
En el sistema energético del
hombre los chakras sirven de estaciones receptoras transformadoras y distribuidoras de las
diferentes frecuencias del «prana». Absorben, directamente o a través
de los nadis, las energías vitales de los cuerpos energéticos no
materiales del hombre, de su entorno, del cosmos y de las fuentes que
son el fundamento de cualquier manifestación, la transforman en las
frecuencias que necesitan las diferentes áreas del cuerpo físico o de
los cuerpos inmateriales para su conservación y desarrollo, y la
retransmiten a través de los canales energéticos. Además, irradian
energías al entorno. Mediante este sistema energético, el hombre efectúa
un intercambio con las fuerzas que actúan en los diferentes planos del
ser en su entorno, en el universo y en la base de la creación.
En
general, se distinguen cuatro cuerpos energéticos:
1) El cuerpo
etérico.
2) El cuerpo emocional o astral.
3) El cuerpo mental.
4) El cuerpo
espiritual o causal.
Cada uno de estos cuerpos no materiales posee su
propia frecuencia de vibración fundamental.
La tradición hindú lo fundamenta con
exactitud científica:
en las representaciones de los chakras, cada
pétalo representa uno de los canales que llega a estas plataformas de
intercambio.
El chakra del
corazón, o Anahata,tiene doce pétalos.
Cada pétalo està asociado a una letra del alfabeto
sánscrito
KAM-KAHAM-GAM-GAHAM-NAM -KAM CHAM -IAMIAHAM - NIAMTAM-THAM,
y cantando a la vez física y mentalmente cada uno de ellos,
dinamizamos estos canales y podemos llegar a armonizar nuestros chakras.
La
apertura de este centro es directamente correlativa a la merma del ego,
pues es el centro a través del cual amamos; a través del cual fluye la
energía de la conexión con toda forma de vida.
Cuanto más abierto está
este centro, mayor es nuestra capacidad de amar un círculo de vida cada
vez más amplio.
Cuando este centro se halla en funcionamiento, nos
amamos a nosotros mismos y a nuestros hijos, cónyuges, familiares,
animales domésticos, amigos, vecinos, compatriotas y extranjeros, a
todos nuestros semejantes y a todas las criaturas de la tierra.
El
Anahata nos enseña una lección fundamental y en ocasiones, difícil de
asimilar, que es, que en realidad no hay un camino ascendente o
descendente, si no que el camino es hacia el interior. La única
inteligencia del corazón es recordar el amor
El mundo que creemos percibir con sus leyes científicas es sólo una
representación parcial que nos hemos fabricado del mundo real y un
intento de reducir a 3 dimensiones el universo multidimensional en el
cual existimos verdaderamente.
..................................Cambiando Paradigmas .... Psicóloga. Verónica D. Montes ................
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viernes, 30 de agosto de 2013
PAZ
Cuando creamos imágenes de Paz
dentro de
nuestros corazones,
alteramos la vibración de todos los corazones...
Porque todos los corazones están enlazados...
Nosotros creamos un Sueño
Unificador que eventualmente alcanzará al inconsciente colectivo,
sanando la mente colectiva..
la sanación nace desde el corazón Uno de la Humanidad..
tenemos ese poder en nuestro interior..
tenemos ese poder en nuestro interior..
un Espacio Sagrado que tiene
la capacidad de alterar al mundo externo por completo...
En ese Espacio
Sagrado un niño puede mover montañas..
porque un niño posee la magia de
creer en lo que siente
y la creatividad necesaria para vivir
en un
eterno Presente
domingo, 19 de mayo de 2013
Las enfermedades en la infancia.. medicina antroposófica
Todavía hoy recuerdo con claridad el paño rojo sobre la lámpara. A pesar
de haber transcurrido más de 40 años desde mi sarampión, aún persisten
imágenes nítidas de aquellos momentos. Estar transitando una enfermedad
eruptiva en aquella época era todo un acontecimiento en el que se
mezclaban momentos de fastidio por la enfermedad y otros esperados como
la visita de las tías que siempre traían revistas nuevas o algún
juguete.
Por aquellos años no teníamos televisor, y cuando me sentía mejor y ya
había leído todas las revistas, ejercitaba mi imaginación con las
manchas de humedad de la pared.
Todas estas vivencias formaron parte de mi infancia, siempre bajo la
figura tranquilizadora de mamá, quien pacientemente alargaba los
pantalones después de cada fiebre, porque en aquella época la fiebre y
las enfermedades eruptivas eran parte de la infancia de todos los niños.
Hoy, en el siglo XXI, parecería que los progresos científicos de las
ultimas décadas, que permitieron evitar el padecimiento de ciertas
enfermedades a través de las vacunas, han producido una nueva
clasificación de las mismas y, con una visión estrecha, se podría
concluir que si es posible evitarlas es porque son malas y sus
complicaciones más graves de lo que parecen. En esta línea de
pensamiento se tiende a combatir los síntomas naturales de defensa del
organismo como si fueran la verdadera enfermedad, por ejemplo la fiebre.
Como padres, nada nos genera más angustia que ver a un hijo enfermo. Ver
a nuestro pequeño en aparente estado de indefensión debiendo soportar
el trance de la infección hace que nos invada un sentimiento de
impotencia y, si pudiéramos, seriamos capaces de tomar su lugar para
evitarle el sufrimiento.
Ante este cuadro muchos padres, presionados por el miedo e influenciados
por la costumbre de eliminar los síntomas, tratan desesperadamente de
bajarle la fiebre al niño a cualquier precio y le practican baños de
agua fría, compresas heladas y utilizan medicamentos antitérmicos, a
veces más de uno y en altas dosis, para asegurarse que la temperatura se
normalice lo mas rápido posible.
Así, en la desesperación, eliminan la primera respuesta efectiva del
organismo ante la infección, como si a ese pequeño que está intentando
balbucear sus primeras palabras lo hicieran callar violentamente.
Debemos comprender que la fiebre es un mecanismo inicial de respuesta,
común a todas las infecciones, que permite defenderse al organismo
mientras comienza a organizarse la respuesta específica de los
anticuerpos que a veces puede tardar varios días en ser efectiva. La
ciencia ha comprobado en trabajos de investigación que por cada grado de
elevación de la temperatura corporal la replicación viral disminuye
exponencialmente.
Para la medicina de concepción antroposófica las enfermedades infantiles
acompañadas de fiebre cumplen un rol fundamental en el desarrollo del
niño. El desafío de tener que enfrentarse a organismos ajenos a su
individualidad obligan al niño a ejercer acciones de defensa en las que
interviene su Yo a través de una voluntad orgánica que no es consciente
pero que fortalece y afianza la Voluntad (consciente) en cada triunfo
sobre la enfermedad, preparándolo para los desafíos y dificultades que
se le presentarán en la vida futura.
En la lucha contra las enfermedades infecciosas, se activan procesos en
el cuerpo, como la fiebre y la inflamación, que producen destrucción y
eliminación de proteínas. Este hecho representa para el niño la
oportunidad de renovar su constitución corporal formada a partir de las
proteínas que aportaron sus padres en la concepción, y así construir su
cuerpo con nuevas proteínas que posean un exclusivo sello propio. Por lo
tanto, un niño con sus procesos febriles cambia sus proteínas y llega a
los 7 años con un cuerpo renovado, totalmente adecuado a esa
personalidad única e irrepetible.
Si miramos al Ser Humano desde la visión antroposófica, en su
estructuración cuaternaria, con un Cuerpo Físico o térreo, con un Cuerpo
Vital o acuoso, con un Cuerpo Astral o cuerpo de sensaciones
sustentando en el organismo aéreo y un Espíritu u Organización para el
Yo manifestado en el organismo calórico, comprenderemos mejor la acción
del Yo en la fiebre, como también la participación de éste en el sistema
inmunológico que representa lo más elevado de nuestra individualidad
corporal, capaz de discernir eficientemente lo que es propio de lo que
es ajeno. Si consideramos los procesos febriles en toda su magnitud y
actuáramos respetándolos como hechos naturales con consecuencias
trascendentes estaríamos contribuyendo al desarrollo adecuado de
nuestros hijos.
La práctica médica diaria nos muestra que los niños de los últimos años
poseen menos defensas naturales; bastaría comparar el recuento de
glóbulos blancos de niños sanos actuales con registros de hace 20 años y
veremos una marcada disminución en los primeros.
Vivir en la sociedad del siglo XXI implica gozar de grandes beneficios
pero también resignar ciertas libertades. Por un lado, el desarrollo
tecnológico nos permitió mejorar cada vez más la calidad de vida y
extender las expectativas de vida. Por otro lado, estamos obligados a
vivir en un ambiente cada vez más artificial y contaminado, además
debemos cumplir con programas de vacunación obligatorios para nuestros
hijos que los privan de la posibilidad de contraer las enfermedades
infantiles habituales que representaban un antes y un después en su
desarrollo.
Debemos considerar también el tipo de alimentación que podemos ofrecer,
con frutas y hortalizas, carnes y cereales tratados para su
conservación, con lo que se pierde muchas veces la condición de producto
fresco. Hasta la leche, el clásico alimento de los niños, se
comercializa esterilizada (libre de bacterias); y si pretendemos
aportarles lactobacilos debemos comprarlos por separado en yogures y
alimentos probióticos que están adicionados con edulcorantes y
conservantes químicos. De esta manera, reducimos drásticamente el
ingreso al organismo de pequeñas cantidades de bacterias contenidas en
los alimentos naturales que son útiles para estimular las defensas a
través del intestino.
Si a ese panorama sumamos el abandono precoz de la lactancia materna y
el ingreso temprano de bebes muy pequeños a los jardines maternales,
exponiéndolos así a infecciones virales frecuentes antes de que estén
capacitados para defenderse, obtendremos como resultado a niños
inmunológicamente débiles con una muy aumentada probabilidad de padecer
enfermedades alérgicas, asma y enfermedades autoinmunes, siendo también
más propensos al cáncer durante la vida adulta.
Para quienes vivimos en la ciudad resulta casi imposible escapar de esta
realidad, entonces debemos tratar de reducir los impactos negativos
sobre la inmunidad de nuestros hijos con acciones simples pero
concretas. Por ejemplo:
- Ofrecer una alimentación lo más natural posible, eligiendo alimentos frescos y si es posible orgánicos; con un mínimo contenido de aditivos. Recomendamos leer la composición de los alimentos envasados.
- Prolongar la lactancia materna hasta mas allá del año de vida.
- Desalentar el consumo de golosinas, jugos artificiales y comida chatarra.
- Retrasar el ingreso de niños muy pequeños a jardines maternales.
- Respetar la evolución natural de las enfermedades febriles evitando el uso de antitérmicos, dando así al organismo la posibilidad de crear defensas adecuadas.
- Evitar el uso indiscriminado de antibióticos; recordemos que más del 90 % de las enfermedades infantiles son virales y no son necesarios.
- Evitar la aplicación de vacunas fuera de las estrictamente obligatorias. Reclamar al medico la aplicación de toda nueva vacuna que aparece es distraer la inmunidad del niño, y en algunos casos, quitarle la oportunidad de padecer enfermedades benignas en la infancia que pueden ser graves en el adulto. Ninguna nueva vacuna garantiza inmunidad de por vida; por lo tanto, si evitamos un padecimiento para el cual está preparado en la infancia lo desprotegeremos en la vida adulta. La única inmunidad duradera es la que se adquiere con la enfermedad.
- Estimular las actividades que impliquen contacto con la naturaleza, evitar la vida sedentaria moderando el tiempo de exposición ante computadoras y televisores.
- No fomentar las actividades intelectuales en niños pequeños, ya que desgastan la vitalidad que necesitan para sus defensas y su crecimiento.
Sabemos que podemos considerar muchas medidas más, pero si comenzamos a
poner en practica las que están a nuestro alcance, estaremos orientando
ya a nuestros hijos hacia un futuro más saludable.
Miguel Ángel Fernández (médico pediatra de orientación antroposófica)
viernes, 22 de marzo de 2013
Ku Klux Klan de la Salud
Venenos blancos que son
usados cómo alimentos
causando verdaderos estragos en nuestra salud.
Leche y productos lácteos:
(...)
La industria láctea es un negocio multimillonario y para sostenerlo lisa y llanamente te están mintiendo.
Con justa razón se afirma: "Hay más crueldad en un vaso de leche que en un pedazo de carne". Y adhiero a muchos autores en una controvertida consideración: “Es más peligroso para la salud humana el consumo de lácteos que el de carne”.
La industria láctea es un negocio multimillonario y para sostenerlo lisa y llanamente te están mintiendo.
Con justa razón se afirma: "Hay más crueldad en un vaso de leche que en un pedazo de carne". Y adhiero a muchos autores en una controvertida consideración: “Es más peligroso para la salud humana el consumo de lácteos que el de carne”.
¿Cómo se obtiene la leche?
Para que una vaca produzca leche debe estar embarazada. En la jerga de la industria láctea el recinto donde se insemina artificialmente a las vacas se denomina "potro de violación". La vaca es encerrada y un veterinario se pone un guante de látex (¡Hasta el hombro!) e introduce su brazo completo en la vagina de la vaca. Cuando nazca su becerro, para robarle la leche en beneficio (sólo monetario) de l@s human@s, es necesario privarle, a aquel, de su alimento. Será separado de su madre, con desesperación y sufrimiento de amb@s; es sabido que el ferviente instinto materno de protección y el estrecho vínculo con su cría son una constante en la naturaleza. La cría será alimentada con una mezcla líquida e inmovilizada para evitar el desarrollo muscular. Esto le causará una Anemia Ferropénica, con lo que su "carne" será blanda y pálida y, a los pocos meses de vida, será enviada al matadero, para ser convertida en carne de ternera. Para extender el tiempo y producción de leche (hasta 10 veces lo natural), la vaca es inyectada con Hormona de Crecimiento Vacuno (prohibida en Europa por cancerígena. Ver documental La Corporación), que le causa mastitis sus mamas, que a menudo llegan hasta el suelo con forúnculos que supuran pus y sangre, experimentando mucho dolor continuo. La producción de leche merma, de todos modos, por el ciclo natural del destete y la vaca es violada otra vez, separada de su cría otra vez y así varias veces a lo largo de una penosa vida en la que pasará horas enchufada a una máquina que a menudo además de leche, no infrecuentemente arrancará de sus mamas también pus y sangre. La llamada "vaca lechera", que incluso en la India termina sus días en el matadero (Ver documental Earthlings), será enviada enferma y exhausta al matadero cómo carne de segunda, tras 4 o 5 años de esta tortura infernal, cuando en libertad habría vivido 20.
Todo ese estrés y adrenalina es consumido por la “humanidad lactante” que paga el karma de la cosificación de la vida con sus tortuosas enfermedades. No es casual que la ingesta de lácteos esté directamente relacionada con el cáncer de mama.
Harinas Blancas:
Son
altamente mucogénicas. Te recuerdo que con harina blanca y agua
formamos engrudo, también llamado cola de trigo, la cual tiene un poder
de adherencia 20 veces mayor que la cola vinílica. Éste pegamento
empasta la vellosidad intestinal, impidiéndonos asimilar los nutrientes
de los alimentos; de tres longitudes de la vellosidad, la más cercana a
la pared intestinal está dedicada a la absorción de vitaminas, con lo
que al comer harinas blancas (panes, fideos, galletitas, tortas,
pastas, pizzas, etc.) estamos debilitando enormemente nuestro sistema
inmunológico. Ésta mucosa es sustrato y alimento ideal para que se
desarrolles parásitos que comen de la energía que debería estar
disponible para vos, te debilitan y te enferman.
Los órganos de depuración del cuerpo (hígado, riñón, pulmones) son cómo esponjas. ¿Te imaginás lo difícil que es limpiar una esponja llena de pegamento? Las harinas blancas aportan al cuerpo calorías vacías, requieren mucho esfuerzo de digestión y consumen las reservas de micronutrientes.
Lo mínimo es reemplazarlas por harinas integrales y mejor aún por el grano entero integral, siendo lo ideal relegar los cereales a una acotada proporción de la dieta y consumirlos germinados y crudos, pudiendo utilizarse en preparaciones deshidratadas o fermentadas, leches de semillas, etc.
Azúcar Blanca:
Los órganos de depuración del cuerpo (hígado, riñón, pulmones) son cómo esponjas. ¿Te imaginás lo difícil que es limpiar una esponja llena de pegamento? Las harinas blancas aportan al cuerpo calorías vacías, requieren mucho esfuerzo de digestión y consumen las reservas de micronutrientes.
Lo mínimo es reemplazarlas por harinas integrales y mejor aún por el grano entero integral, siendo lo ideal relegar los cereales a una acotada proporción de la dieta y consumirlos germinados y crudos, pudiendo utilizarse en preparaciones deshidratadas o fermentadas, leches de semillas, etc.
Azúcar Blanca:
Es un
psicoactivo de uso legal con el que nos drogamos y drogamos a l@s
niñ@s.
Tiene efecto ansiolítico y antidepresivo; genera euforia. Es
altamente adictivo, alimento del cáncer y altamente acidificante. El
azúcar común es sacarosa, un disacárido compuesto por glucosa y
fructosa. Al ser desprovisto, en el proceso de refinamiento, de las
enzimas, vitaminas y minerales que naturalmente lo acompañan en la caña
de azúcar o la remolacha, el cuerpo realiza un esfuerzo enorme para su
metabolismo, ya que requiere de todos esos micronutrientes. Al igual
que el harina blanca son calorías vacías y combustible celular de
absorción muy rápida, por lo que en el momento de ingerirla se genera
un pico de glucosa en sangre. La híperglucemia (subidón de energía) se
debe al esfuerzo del cuerpo por devolver el equilibrio, equivalente a
darle un latigazo a un caballo. Los nutrientes que pasan a la sangre
deben ser usados o bien almacenados. La ingesta de azúcar refinado
siempre representa un exceso, ya que equivale a agregar un montón de
hojas secas a una fogata, ésta arderá por un corto tiempo y luego se
extinguirán las llamas. El cuerpo no puede simplemente arder aumentando
el calor por lo que deberá transformar el azúcar en grasa,
sobrecargando el hígado. Rápidamente vendrá el pico de hipoglucemia
(bajón anímico-energético). Éstos picos de concentración de la glucosa
en sangre, generan adicción. Pronto no podremos "divertirnos" o pasarla
bien sin esa droga, que además genera acostumbramiento y vuelve tosco
el paladar por lo que deberemos aumentar la dosis. Esa es la causa por
la que muchas personas pierden el gusto por los alimentos naturales,
simplemente no les sienten sabor. Así comenzamos a degenerar nuestra
alimentación consumiendo todo tipo de productos llenos de aditivos
químicos.
Podés empezar sustituyéndola por hojas de Estevia (Hierba dulce) que además de endulzar es una planta medicinal y ayuda a regular la glucosa en sangre. Es además no-calórico, sin las desventajas de los edulcorantes artificiales (aspartamo, acesulfame k, etc) que son cancerígenos, Frutas pasas, con las que podés elaborar una miel hidratándolas en y procesándolas con agua o Miel de ágave.
Podés empezar sustituyéndola por hojas de Estevia (Hierba dulce) que además de endulzar es una planta medicinal y ayuda a regular la glucosa en sangre. Es además no-calórico, sin las desventajas de los edulcorantes artificiales (aspartamo, acesulfame k, etc) que son cancerígenos, Frutas pasas, con las que podés elaborar una miel hidratándolas en y procesándolas con agua o Miel de ágave.
Otros endulzantes naturales
pero que han pasado por procesos calientes que han destruido sus enzimas son: Estevia en polvo o extracto, azúcar
integral, chancaca (panela,
rapadura, azúcar mascabo), melazas,
arropes, siropes, miel de cereales... es interesante el hecho que los
cosechadores de caña de azúcar, a pesar de pasarse la jornada
masticándola, presentan un índice normal de glucemia en los análisis de
sangre.
Lo ideal es plantear una estrategia para salir de la adicción y poder volver a disfrutar del exquisito sabor de las frutas y alimentos vegetales al natural. A tal fin, un proceso efectivo es pasar una onda encantada (13 días) sin féculas ni frutas. Pudiendo consumir verduras, proteínas vegetales y grasas vegetales (Ver clasificación en el apartado Trofología. Más sobre el azúcar: Ver libro Sugar Blues.)
¿La sal de la vida o sal asesina?
La sal marina, flor de sal y sal del Himalaya, son algunas sales
naturales, todas tienen la misma exacta proporción de minerales que
nuestro plasma sanguíneo (84 minerales esenciales en contraposición con
sólo dos elementos en la sal refinada) esto es simplemente porque la
vida se originó en el mar. Otra opción es la “sal vegetal” obtenida de
tostar y moler algas de mar. Todas estas sales naturales son
alcalinizantes.
El consumo de sal refinada es causa de diversas
enfermedades tal cómo hipertensión, gota, esclerosis, celulitis,
aumento del ácido úrico, cálculos en hígado y riñones, osteoporosis,
artritis; es acidificante. Se utilizan químicos para blanquearla, y
antiaglutinantes cómo el silicoaluminato de sodio que es causante de
Alzheimer.
Es importante no cocinar la sal ni el aceite, sino agregarlos al final de la preparación y disolver la sal marina antes de agregarla, ya que si la añadimos en forma sólida gran parte no se llega a ionizar y eso nos da sed que es un síntoma de envenenamiento. La sal marina puede ser evaporada al sol o por hervor, lo ideal sería averiguar cual es la procedencia y método de evaporación y elegir la que no ha pasado por calor y constatar que no tenga proceso de refinamiento.
Otra opción es salar con agua de mar, incluso se pueden cocer alimentos en agua de mar. Hay que tener en cuenta la dosis. En un litro hay 35 gramos de sal marina. La dosis recomendada por la OMS es de 2,5 a 6 gramos por día, eso lo encontramos en 70 y 170 gr o ml de agua de mar respectivamente. Una cucharadita de sal representa 5 gr que los encontramos en 140 gr o ml de agua de mar. (También hay variación de concentración de sales entre diferentes mares y conviene averiguarlo antes. Averiguar también si la presencia de contaminantes en el lugar de donde se extraerá supera los máximos saludables).
Todas las células de todos los organismos regulan la presión osmótica con sodio, es decir que los alimentos naturalmente tienen sal y no es necesario añadirla. Sin embargo dado que la sal marina ayuda a la desintoxicación del organismo y a contrarrestar los efectos de la dieta equivocada y el medioambiente contaminado, sobre todo por su contenido en magnesio y oligoelementos, considero que podemos beneficiarnos con un uso comedido de sal natural.
Salar y condimentar los alimentos, tanto cómo las transformaciones culinarias y combinación de sabores inhibe el centro de saciedad llevándonos a comer de más. Los alimentos deshidratados nos permiten comer sin hambre. El “hambre selectivo” no es verdadero hambre sino ansiedad o glotonería, si no tenemos hambre para una manzana significa que aunque nos apetezca y “nos entre” una galletita, no tenemos en ese momento disposición ni capacidad digestiva para beneficiarnos con ese alimento.
Es importante no cocinar la sal ni el aceite, sino agregarlos al final de la preparación y disolver la sal marina antes de agregarla, ya que si la añadimos en forma sólida gran parte no se llega a ionizar y eso nos da sed que es un síntoma de envenenamiento. La sal marina puede ser evaporada al sol o por hervor, lo ideal sería averiguar cual es la procedencia y método de evaporación y elegir la que no ha pasado por calor y constatar que no tenga proceso de refinamiento.
Otra opción es salar con agua de mar, incluso se pueden cocer alimentos en agua de mar. Hay que tener en cuenta la dosis. En un litro hay 35 gramos de sal marina. La dosis recomendada por la OMS es de 2,5 a 6 gramos por día, eso lo encontramos en 70 y 170 gr o ml de agua de mar respectivamente. Una cucharadita de sal representa 5 gr que los encontramos en 140 gr o ml de agua de mar. (También hay variación de concentración de sales entre diferentes mares y conviene averiguarlo antes. Averiguar también si la presencia de contaminantes en el lugar de donde se extraerá supera los máximos saludables).
Todas las células de todos los organismos regulan la presión osmótica con sodio, es decir que los alimentos naturalmente tienen sal y no es necesario añadirla. Sin embargo dado que la sal marina ayuda a la desintoxicación del organismo y a contrarrestar los efectos de la dieta equivocada y el medioambiente contaminado, sobre todo por su contenido en magnesio y oligoelementos, considero que podemos beneficiarnos con un uso comedido de sal natural.
Salar y condimentar los alimentos, tanto cómo las transformaciones culinarias y combinación de sabores inhibe el centro de saciedad llevándonos a comer de más. Los alimentos deshidratados nos permiten comer sin hambre. El “hambre selectivo” no es verdadero hambre sino ansiedad o glotonería, si no tenemos hambre para una manzana significa que aunque nos apetezca y “nos entre” una galletita, no tenemos en ese momento disposición ni capacidad digestiva para beneficiarnos con ese alimento.
Viabilidad Nutricional de la Dieta Vegana
Sobre la dieta vegana (La cual excluye todo tipo de carnes,
lácteos, huevos y miel) dice la Asociación Americana de Nutrición que,
bien
llevada, “Es saludable para todas las etapas de la vida”.
Debemos comprender que lo caprichoso, extremista e incluso peligroso es aferrarse al paradigma imperante y no conseguir asomarse siquiera por encima de los muros de las costumbres y puntos de vista.
Vivimos en el extremo de la artificialidad y la inconciencia...
Debemos comprender que lo caprichoso, extremista e incluso peligroso es aferrarse al paradigma imperante y no conseguir asomarse siquiera por encima de los muros de las costumbres y puntos de vista.
Vivimos en el extremo de la artificialidad y la inconciencia...
En el Reino del
Revés:
El paladar comanda la dieta.
El paladar comanda la dieta.
Despilfarramos los tesoros de la Naturaleza para satisfacer el deseo y escapar del miedo.
En la carrera de producción y consumo consumimos también nuestra propia vida.
En EEUU el tratamiento médico es la 3ª causa de muerte evitable.
En Argentina, primer consumidor de carne del mundo (72 kg/hab/año) las muertes por enfermedades relacionadas directamente con la dieta a base de carne, tal cómo cáncer y enfermedades cardiovasculares son, por supuesto, también las que encabezan las estadísticas y tenemos una ley nacional que obliga a suplementar el harina con hierro, porque adiviná qué: la carne causa anemia.
Suiza primer consumidor mundial de lácteos es también Nº 1 en enfermedades directamente relacionadas con la ingesta de los mismos, tal cómo cáncer de mama, diabetes y osteoporosis, porque, entre otros efectos, adiviná qué: la leche descalcifica.
Nos acostumbramos a padecer numerosas enfermedades a lo largo de la vida, a tomar fármacos de la cuna a la tumba y que nos llegue la muerte a los 70.
Nos acostumbramos también a la infelicidad y la injusticia, la destrucción ambiental y a que mueran de hambre dos personas por segundo.
No es sorprendente, entonces, que nos resulte extremista e incomprensible la elección de la dieta vegana, estilo de vida frecuentemente motivado por sentimientos altruistas, ecologistas y de compasión.
Pero
veamos
cómo es viable al tiempo que altamente deseable desde el punto de vista
de la
salud.
Si miramos con
atención, las contradicciones y fisuras del
sistema se ven por todos lados.
Empecemos con el mito de las proteínas;
éstas tienen
sobretodo carácter estructural, formando los tejidos del cuerpo. El
momento de
mayor requerimiento proteico de nuestra vida es, por lo tanto, cuando
somos
bebés, ya que estamos formando nuestro cuerpo. El alimento exclusivo
diseñado
por la naturaleza para esa etapa es la leche materna. Resulta
impactante y
esclarecedor ver que el contenido de proteínas de la leche materna es
0,9%
¡Menos del uno por ciento!
Somos primates, frugívor@s, tenemos el pulgar oponible justamente para trepar a los árboles, tomar y pelar la fruta, la cual contiene las exactas proporciones de nutrientes que necesitamos. Es un 80% agua al igual que nosotr@s y contiene alta proporción de fructosa, combustible de fácil absorción, (que no necesita de insulina para atravesar la membrana celular). Alta concentración de vitaminas, enzimas y minerales y una pequeña y adecuada cantidad de proteínas y grasas esenciales.
También demuestra nuestra condición dietaria el largo de nuestros intestinos; l@s carnívor@s lo tienen de una y media a tres veces el largo del cuerpo, lo que le permite obtener beneficio y echar fuera rápidamente las toxinas de la putrefacción, en cambio nosotr@s lo tenemos 8 veces más largo!
Somos primates, frugívor@s, tenemos el pulgar oponible justamente para trepar a los árboles, tomar y pelar la fruta, la cual contiene las exactas proporciones de nutrientes que necesitamos. Es un 80% agua al igual que nosotr@s y contiene alta proporción de fructosa, combustible de fácil absorción, (que no necesita de insulina para atravesar la membrana celular). Alta concentración de vitaminas, enzimas y minerales y una pequeña y adecuada cantidad de proteínas y grasas esenciales.
También demuestra nuestra condición dietaria el largo de nuestros intestinos; l@s carnívor@s lo tienen de una y media a tres veces el largo del cuerpo, lo que le permite obtener beneficio y echar fuera rápidamente las toxinas de la putrefacción, en cambio nosotr@s lo tenemos 8 veces más largo!
El exceso de proteínas es altamente acidificante y tóxico abriendo el terreno para toda clase de enfermedades cómo artrosis, gota y agota... la energía del organismo!
Por eso incluso l@s animales carnívor@s,
quienes
tienen el ácido clorhídrico estomacal 2000% más concentrado que el
nuestro, viven
considerablemente menos que l@s no-carnívoros.
Además las proteínas no usadas para construir células deben ser quemadas cómo combustible, lo cual es altamente ineficiente ya que, deben ser convertidas a glucosa primero o bien antes de eso en grasa para ser almacenada y, en el momento de necesidad fisiológica de energía, ser entonces sí convertida en glucosa para ser metabolizada.
Además las proteínas no usadas para construir células deben ser quemadas cómo combustible, lo cual es altamente ineficiente ya que, deben ser convertidas a glucosa primero o bien antes de eso en grasa para ser almacenada y, en el momento de necesidad fisiológica de energía, ser entonces sí convertida en glucosa para ser metabolizada.
La grasa saturada y cocida es un cancerígeno perfecto.
Somos la
humanidad lactante ¿Será por eso tanta inmadurez?
Nunca en la naturaleza tomamos lácteos toda la vida y mucho menos de
otra
especie.
A los tres años de edad dejamos de producir lactasa, la enzima
que
digiere el azúcar mayoritario de la leche. Tomar leche careciendo de
lactasa es
sinónimo de que ese azúcar será fermentado por microorganismo de la
flora de
nuestros intestinos, desequilibrando su balance y volviéndose
patógenos. Tal es
el caso de la Cándida Albicans.
Todo muerto por cáncer presenta, al
momento de
su autopsia, una colonización masiva por Cándida; ésta es la
enfermedad, el
cáncer la estrategia del cuerpo para intentar aislarla.
Tod@s somos
intolerantes a la lactosa, sólo que unos organismos felizmente son más
sensibles que otros.
La Caseína, la proteína mayoritaria de la leche, es usada en la industria cómo pegamento, por ejemplo para las etiquetas de las botellas. Ese pegamento es uno de los causantes del cáncer de colon.
La Caseína, la proteína mayoritaria de la leche, es usada en la industria cómo pegamento, por ejemplo para las etiquetas de las botellas. Ese pegamento es uno de los causantes del cáncer de colon.
La leche de vaca
tiene
1000% más caseína que la leche humana (además forma coágulos mucho más
duros y
difíciles de digerir.) y la vitamina B12 es sólo la
quincuagésima
parte (cincuenta veces menos) de la cantidad encontrada en la leche
humana. La
leche humana tiene dos parte de calcio por cada parte de fósforo (esta
es la
proporción necesaria para la absorción del calcio en human@s); en la
leche de
vaca encontramos una proporción de 1,3 partes de calcio por cada parte
de
fósforo, el cuerpo debe completar la proporción descalcificando huesos
y
dientes.
En China donde tradicionalmente nunca se consumieron lácteos,
la
osteoporosis, padecimiento muy raro, es llamada la enfermedad de la
mujer rica
(la única que podía consumir lácteos importados).
Deberíamos
comprender que no sólo es ciencia la
investigación, lo activo, racional, yang, el método
hipotético-deductivo que
conduce muchas veces a resultados falsos, sesgados por los puntos de
vista
(ad-hoc), sino también la observación pasiva de lo que empíricamente
(en la
práctica) funciona.
Y lo que funciona desde siempre, aún antes que la
mente
humana estuviera ahí para intentar explicarlo, es la Naturaleza.
Veamos por un
momento un archivo olvidado de la historia
médica. En 1952, durante la presidencia de Perón, Ramón Carrillo,
primer
ministro de salud de Argentina, con el asesoramiento de la Asociación
Naturista
de Buenos Aires (Naturismo es sinónimo de vegetarianismo) implementó un plan de salud que constaba, entre otras
cosas, de divulgar en radio y diarios los beneficios de comer sin carne
(De esa
época data el libro “1000 recetas sin carne” de Blanca Cotta, famosa
cocinera
argentina) y la necesidad de que en cada comida hubiera algo crudo.
Esto último
debido al conocimiento de los trabajos de Dr. Kouchakoff quien
descubrió que
todo alimento cocido causa un aumento repentino de los glóbulos blancos
en sangre
que es una respuesta común al ingreso de cualquier patógeno o agente
extraño al
organismo, lo que demuestra que este nunca se adaptó a la alimentación
caprichosa.
La carne cocida genera la respuesta más violenta
evidenciando el estado
de envenenamiento.
Los alimentos que naturalmente nos apetecen crudos,
debido a
nuestra constitución biofísico-espiritual son las frutas y las
verduras.
El
Plan Carrillo consistía también en dar dieta vegetariana en los
hospitales.
El
resultado fue que en pocos meses cerraron clínicas y hospitales, entre
ellos el
Hospital Santojani, por falta de enfermos.
A causa (más que a pesar)
del
abrumador éxito, el Dr. Carrillo fue defenestrado y perseguido debiendo
exiliarse en el extranjero, el Plan fue erradicado y pronto olvidado y
borrado
de la historia.
Con lo cual a pocos meses las cosas volvieron a la
normalidad,
es decir, los hospitales volvieron a verse colapsados, abarrotados de
enfermos.
Animate a
asomarte por encima de tus paradigmas y a experimentar!
Viví más, viví mejor, comiendo frutas y vegetales!
Sanar la
contradicción
espiritual que conlleva contradecir nuestra empatía natural por el
viejo mito
del “mal necesario” te devolverá mucha energía y felicidad!
Abra-zoos y salud!
Inti Ari Sol Lunar
(Escrito para Revista Liberación Animal)
Inti Ari Sol Lunar
(Escrito para Revista Liberación Animal)
Ariel Rodriguez Bosio
Arcoiris Universal
viernes, 15 de marzo de 2013
DESVINCÚLATE DE LAS HERIDAS DE TU PASADO
La inclinación a vincularnos con nuestras heridas, en
lugar de dejarlas atrás, hace que experimentemos constantemente la sensación de
no ser dignos.
Una persona que haya experimentado acontecimientos traumáticos
en la vida, como una violación sexual, la muerte de seres queridos,
enfermedades traumáticas, accidentes, rupturas familiares, drogadicciones y
otras cosas similares, puede llegar a vincularse con los dolorosos
acontecimientos del pasado y rememorarlos para llamar la atención o despertar
lástima en los demás.
Esas heridas de nuestras vidas parecen darnos una gran
cantidad de poder sobre los demás.Cuanto más les hablamos a otros sobre
nuestras heridas y sufrimientos, tanto más creamos un entorno de compasión por
nosotros mismos.
Nuestro espíritu creativo permanece tan conectado con los
recuerdos de nuestras heridas que no puede dedicarse a transformar y
manifestar.
El resultado de ello es la sensación de desmerecimiento, de no ser
digno de recibir todo aquello que se desea.
La tendencia a vincularnos con las heridas de nuestras
vidas nos recuerda lo poco merecedores que somos de recibir nada de lo que
realmente nos gustaría tener, debido a que permanecemos sumidos en un estado de
sufrimiento.
Cuanto más se recuerdan y se repiten estas historias dolorosas,
tanto más tiene garantizado esa persona que no atraerá la materialización de
sus deseos.
Quizá la frase más poderosa que puedas llegar a memorizar
en este sentido sea: «Tu biografía se convierte en tu biología». A la que yo
añadiría: «Tu biología se convierte en tu ausencia de realización espiritual».
Al aferrarte a los traumas anteriores de tu vida, impactas literalmente sobre
las células de tu cuerpo.
Al examinar la biología de un individuo, es fácil
descubrir en ella su biografía.
Los pensamientos angustiosos, de autocompasión,
temor, odio y otros similares, cobran un peaje sobre el cuerpo y el espíritu.
Al cabo de un tiempo, el cuerpo es incapaz de curarse, debido en buena medida a
la presencia de esos pensamientos.
El apego al dolor sufrido en los primeros años de la vida
procede de una percepción mitológica según la cual «tengo derecho a una
infancia perfecta, libre de dolor. Utilizaré durante el resto de mi vida
cualquier cosa que interfiera con esta percepción. Contar mi historia será mi poder».
Lo que hace esta percepción es darle permiso al niño herido que llevas dentro
para controlarte durante el resto de tu vida. Además, te proporciona una fuerte
sensación de poder ilusorio.
Tenemos que ser muy cuidadosos para evitar explicar
nuestra vida actual en términos de una historia traumática anterior.
Los
acontecimientos dolorosos de nuestras vidas son como una balsa que se utiliza
para cruzar el río. Debes recordar bajarte una vez que hayas llegado a la otra
orilla.
Observa tu cuerpo cuando has sufrido una herida. Una
herida abierta se cierra en realidad con bastante rapidez. Imagina cómo serían
las cosas si esa herida permaneciera abierta durante mucho tiempo. Se
infectaría y, en último término, acabaría por matar a todo el organismo. El cerrar
una herida y permitir que cure puede actuar del mismo modo en los pensamientos
de tu mundo interior.
Así pues, no lleves contigo tus heridas.
Afróntalas y pide
a la familia
y a los amigos que sean compasivos mientras te recuperas. Luego, pídeles que te
lo recuerden amablemente cuando se convierta en una respuesta predecible.
Quizá
en cuatro o cinco ocasiones tus amigos y personas queridas te dirán: «Sufriste
una experiencia trágica y comprendo perfectamente tu necesidad de hablar de
ello. Me importa, te escucho y te ofrezco mi ayuda si eso es lo que deseas».
Después de varias situaciones de este tipo, pídeles que te recuerden
amablemente que no debes repetir la historia con el propósito de obtener poder
a través de la compasión de los demás.
Al retroceder en tu camino y reavivar continuamente tu
dolor, incluyendo la descripción de ese dolor y la calificación de ti mismo
(superviviente de un incesto, alcohólico, huérfano, abandonado), no lo haces
para sentirte más fuerte. Lo haces debido a la amargura que estás
experimentando. Esa amargura se pone de manifiesto en forma de odio y cólera al
hablar de esos acontecimientos, con lo que no haces sino alimentar literalmente
el tejido celular de tu vida a partir de tu cosecha de acontecimientos del
pasado.Eso hace que se extienda la infección e impide
la curación. Y lo mismo
sucede con el espíritu. Esta cosecha de amargura te impide sentirte merecedor.
Empiezas a cultivar entonces una imagen sucia, de criatura desafortunada,
desmerecedora y difamada, y eso es lo que envías al universo, lo que inhibirá
cualquier posibilidad de atraer el amor y la bendición a tu vida.
Aquello que te permitirá desvincularte de tus heridas es
el perdón. El perdón es lo más poderoso que puedes hacer por tu fisiología y
por tu espiritualidad, a pesar de lo cual sigue siendo una de las cosas menos
atractivas para nosotros, debido en buena medida a que nuestros egos nos
gobiernan de un modo inequívoco.
Perdonar se asocia de algún modo con decir que
está bien, que aceptamos el hecho perverso. Pero eso no es perdón.
Perdón
significa llenarse de amor e irradiar ese amor hacia el exterior, negándose a
transmitir el veneno o el odio engendrado por los comportamientos que causaron
las heridas.
El perdón es un acto espiritual de
amor por uno mismo, y envía
a todo el mundo ,
incluido tú mismo, el mensaje de que eres un objeto de amor y que eso es lo que
vas a impartir. En eso consiste el verdadero proceso de desvinculación de las
heridas, de no seguir aferrándose a ellas como preciadas posesiones.
Significa
renunciar al lenguaje de la culpa y la autocompasión, y a no seguir adelante
con las heridas del pasado.
Significa perdonar íntimamente, sin esperar que
nadie lo comprenda.
Significa dejar atrás la actitud del ojo por ojo, que sólo
causa más dolor y la necesidad de más venganza, sustituyéndola por una actitud
de amor y perdón.
Esta forma de actuar es alabada en la literatura espiritual
de todas las religiones.
Sentirse digno es esencial para poder atraer aquello que
se desea.
Es, simplemente, una cuestión de sentido común.
Si no tienes la
sensación de merecer algo, ¿por qué te lo va a enviar la energía divina que
está en todas las cosas? Así pues, tienes que cambiar y saber que tú y la
energía divina sois una sola cosa, y que es tu ego el que se confabula para
impedirte utilizar este poder en tu propia vida.
A continuación se indican
algunas de las grandes actitudes y comportamientos que puedes incorporar
a tu conciencia para
facilitar el crecimiento de tus sentimientos de merecimiento.
UN PLAN QUE TE AYUDARÁ A VER QUE ERES DIGNO DE RECIBIR Y
ATRAER
Las siguientes sugerencias representan un plan paso a paso
para intensificar tu receptividad al poder de la manifestación en tu vida. Si
lo pones en práctica, no cabe la menor duda de que te sentirás digno de la
bendición del espíritu divino que lo abarca todo.
* La palabra «inspiración» significa literalmente «estar
infundido de espíritu», o en el espíritu, si se quiere.
* Practica hacer aquello que te guste, y procura que te
guste lo que haces cada día. Si vas a hacer algo, concédete el beneficio de no
quejarte y, en lugar de eso, muestra cariño por esa actividad. Tu lema aquí ha
de ser: «Me gusta lo que hago, y hago lo que me gusta». Eso te sitúa «en el
espíritu» y te proporciona literalmente el entusiasmo para ser un receptor
digno de la gracia de Dios. La palabra entusiasmo procede de la raíz griega
entheos, que significa, literalmente, «estar lleno de Dios».
* Haz todos los esfuerzos posibles por eliminar de tu
vocabulario y de tu diálogo interior los hábitos internos de pesimismo,
negatividad, juicio, quejas, murmuraciones, cinismo, resentimiento y crítica
destructiva. Sustitúyelos con optimismo, amor, aceptación, amabilidad y paz
como forma de procesar tu mundo y a las personas que hay en él.
* Al margen de lo mucho que te sientas tentado de retroceder
hacia hábitos cínicos, recuerda que ésa es la energía que estás enviando al
mundo, y que con ello transmites un mensaje que bloquea la energía que te
devolverá lo que deseas. Si estás lleno de negatividad, te encuentras
desequilibrado y tus resentimientos indican que no te sientes digno o preparado
para aceptar la energía amorosa que deseas.
* Procura encontrar cada día un momento de tranquilidad
para erradicar los sentimientos de indignidad. Ese tiempo de oración o
meditación, o de experimentar simplemente el silencio, alimentará tu alma y
eliminará finalmente todas las dudas que puedas abrigar acerca de no merecer el
ser beneficiario de la abundancia del universo.
* Lee literatura espiritual y poesía, y escucha música
clásica suave siempre que te sea posible. He descubierto que el simple hecho de
leer la poesía de Walt Whitman, de Rabindranath Tagore o de Rumi, hace que todo
se sitúe en una perspectiva más sagrada para mí.
* Leer las grandes enseñanzas
de los maestros es como
realizar una tarea espiritual en casa. Entre ellas se incluyen el Nuevo
Testamento, Curso de milagros, la Torah, el Corán y el Bhagavad Gita. Estas
grandes obras son una forma de estar en el espíritu (inspirado) y de disolver
las dudas sobre si mereces o no materializar en tu vida aquello que
deseas.
* Procura rodearte, en la medida de lo posible, de cosas
bellas.
* Practica la amabilidad para contigo mismo y para con los
demás, con toda la frecuencia que te sea posible.
* Abandona tu necesidad de tener razón y de ganar; en vez
de eso, sé amable, y pronto conocerás la bendición de
la paz interior. Recuerda
que tu yo superior sólo desea paz. Al practicar la amabilidad, la paz aparece
inmediatamente. Al estar en paz contigo mismo y con tu mundo, sabes que eres un
digno receptor de todo lo que se cruza en tu camino. Empiezas a confiar
entonces en la energía que aporta la realización de tus deseos.
* Sí te encuentras en un estado de confusión y, en
consecuencia, te preocupa ganar o perder, te hallas a merced de tu propio ego,
al que le encanta la
confusión. Toda esa confusión interna hace que te cuestiones
a ti mismo y tu valía en comparación con otros. Y eso trae consigo la duda
acerca de si eres o no digno de recibir y manifestar.
* Ponte la meta de ser cada día amable con los demás, al
menos una vez, y extiende ese mismo privilegio hacia ti mismo, tanto como te
sea posible. Siempre tienes una alternativa acerca de cómo va a reaccionar tu
espíritu. La alternativa de la culpabilidad, la preocupación, el temor o el juicio
no es más que un pensamiento que se transfiere a tu fisiología. Cuando tu yo
físico se ve desequilibrado por estas emociones, te sientes demasiado enfermo e
infeliz como para pensar siquiera en participar en el acto de la co-creación de
una vida bienaventurada. Te saboteas a ti mismo, y todo por la falta de
voluntad para ser amable contigo mismo y con los demás.
* Empieza a considerar el universo como un lugar amistoso,
antes que enemistoso. Sitúa en la categoría de «lecciones» todas las heridas de
las fases anteriores de tu vida. Deja de verte condicionado por esas heridas y
de convertirlas en un brazalete identificativo.
* Desvincúlate de la actitud de que este mundo es maligno,
está lleno de gente mala, y empieza, hoy mismo, a buscar el bien en la gente
con la que te encuentres. Recuerda que, por cada acto de maldad, hay millones
de actos de amabilidad. Este universo funciona con la energía de la armonía y
el equilibrio. Inspira para absorber esa energía y elimina de tu mente y tu
corazón la idea de que eres una víctima. Toda vinculación con tus traumas crea
una toxicidad celular en tu cuerpo y un envenenamiento espiritual de tu alma.
Repítelo una y otra vez, hasta que quede bien grabado:
«Soy lo que soy, y soy digno de la abundancia que hay en
el universo, y de todo lo que hay en él, incluido yo mismo».Te encuentras ahora
en el camino de saber que eres merecedor de atraer y manifestar en tu
mundo.Eres consciente de tu yo superior. Confías en ti mismo y en la sabiduría
divina que te ha creado.Sabes que no estás separado de tu entorno, y que dentro
de ti existe el poder para atraer.
por Waine
Dyer
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