..................................Cambiando Paradigmas .... Psicóloga. Verónica D. Montes ................
Mostrando entradas con la etiqueta psicologia de la mujer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta psicologia de la mujer. Mostrar todas las entradas

domingo, 7 de septiembre de 2014

la maga interior


de comienzos finales e inicios





Para amar el placer se requiere de muy poco.
Para amar verdaderamente se requiere de un héroe que pueda manejar su propio miedo.
Con miedo o no, es un acto del más profundo amor permitirse a uno mismo ser movido por el alma salvaje de otro.
En un mundo donde los humanos tienen tanto miedo a "perder", hay demasiados muros que nos protegen de disolvernos en lo numinoso de otra alma humana.

Muchas veces he escuchado a un hombre decir que tiene una "buena mujer" enamorada de él y él de ella, pero que simplemente no puede "soltarse" lo suficiente para ver lo que realmente siente por ella. El punto crítico para tal persona es cuando se permite a sí mismo amar "aún cuando"... Aún cuando tenga punzadas, aún cuando se sienta nervioso, aún cuando haya sido herido antes, aún cuando sienta miedo a lo desconocido.
A veces no hay palabras para alentar la valentía. A veces debes simplemente saltar.
En algún punto de la vida de un hombre debe haber un momento en el que confíe que el amor lo conduzca, un momento en el que sienta más miedo a quedar atrapado en algún lecho seco de río en la psique, que estar afuera en un territorio exuberante pero inexplorado.

Cuando una vida es demasiado controlada, cada vez habrá menos vida que controlar.

Si es amor lo que estamos haciendo, aún cuando nos sentimos aprehensivos o asustados estamos dispuestos a tocar lo no hermoso [y también lo todavía no hermoso] en el otro y en nosotros mismos.
¿Qué es lo no hermoso?
Nuestra hambre secreta de ser amados es lo no hermoso. Nuestro desuso y mal uso del amor es lo no hermoso. Nuestra falta de lealtad y devoción es poco amorosa, nuestro estado de separación del alma es feo, nuestras verrugas psicológicas, nuestras insuficiencias, malos entendidos y fantasías infantiles son lo no hermoso.

Por añadidura, la naturaleza de Vida/Muerte/Vida que da a luz, destruye, incuba y vuelve a dar a luz, es considerada no hermosa por nuestras culturas.

De alguna manera y en algún lugar dentro de las delicadas capas del ser que es creado cuando dos personas se aman, hay tanto un corazón como un aliento.
Mientras un lado del corazón se vacía, el otro se llena. Cuando un aliento termina, otro comienza.

El amor en su forma más plena es una serie de muertes y renacimientos.
Soltamos una fase, un aspecto del amor, y entramos en otra fase.
La pasión muere y es traída de regreso.
El dolor es ahuyentado y resurge en otro momento.

Amar significa abrazar y al mismo tiempo soportar muchos, muchos finales y muchos, muchos comienzos —todo en la misma relación.

Cuando un hombre entrega todo su corazón, se convierte en una fuerza sorprendente —se convierte en inspiratriz, un papel que en el pasado estaba reservado sólo para las mujeres.
Cuando la Mujer Esqueleto (la naturaleza de Vida/Muerte/Vida) duerme con él, el hombre se vuelve fértil, dotado de poderes femeninos en una atmósfera masculina.
Lleva consigo la semilla de vida nueva y de las muertes necesarias.
Inspira nuevos trabajos en sí mismo, pero también en quienes le rodean.

Si pudiéramos darnos cuenta de que el trabajo es seguir haciendo el trabajo, seríamos mucho más feroces y estaríamos mucho más en paz.

Citas tomadas del libro
"Mujeres que Corren con los Lobos"

jueves, 17 de enero de 2013

Sanando en el presente

Imagina una mujer que cree que es correcto y bueno que ella sea mujer. 
Una mujer que honra su experiencia y cuenta sus historias. 
Que no acepta cargar con los pecados de otros en su cuerpo y su vida.

Imagina una mujer que cree que ella es buena.

Una mujer que confía en sí misma y se respeta. 
Que escucha sus necesidades y deseos y los abraza con ternura y gracia.

Imagina una mujer que ha reconocido la influencia del pasado en el presente. 

Una mujer que ha recorrido su pasado. 
Que ha sanado en el presente.

Imagina una mujer autora de su propia vida. 

Una mujer que inicia, se esfuerza y se mueve en su propio nombre. 
Que no acepta rendirse, excepto a su Ser más verdadero y a su voz más sabia.

Imagina una mujer que nombra a sus propios dioses. 

Una mujer que imagina la divinidad a su imagen y semejanza. 
Que diseña su propia espiritualidad y permite que ella le informe su vida diaria.

Imagina una mujer enamorada de su propio cuerpo. 

Una mujer que cree que su cuerpo es suficiente, tal como es. 
Que celebra su cuerpo y sus ritmos y ciclos como un recurso exquisito.

Imagina una mujer que honra el rostro de la Diosa en su propio rostro cambiante. 

Una mujer que celebra la acumulación de sus años y su sabiduría. 
Que se niega a usar una preciosa energía ocultando los cambios en su cuerpo y en su vida.

Imagina una mujer que valora a las mujeres en su vida. 

Una mujer que se sienta en círculos de mujeres. 
Que le recuerdan la verdad sobre sí misma cuando ella olvida.

Imagínate a ti misma como esa mujer.




EL PROPÓSITO ESPIRITUAL DE LA MENOPAUSIA


Durante las primeras etapas de la menopausia, algunas mujeres experimentan un período de duelo que parece interminable. Este duelo es una faceta de un poderoso proceso emocional de muerte y renacimiento. ¿Y por qué la mujer debe pasar por un duelo durante esta fase de su vida?
Experimenta un duelo porque muere psicológicamente y llora una pérdida porque suelta el dolor del mundo a través de su útero.
Si renuncia a identificarse con su fertilidad, con ser madre, amante, esposa, secretaria, artista, recepcionista, mujer menstruante, conectará cada vez más profundamente con el misterio intemporal de su propia fuente interna.


La mujer es un insondable océano de amor, un eterno manantial de devoción hacia la fuente de su Diosa interior. En el fondo de su corazón desea de forma natural vivir en consonancia con este lugar de amor devoto. Pero demasiado a menudo se ve obligada a abandonar su santuario infinito de oscuridad lunar femenina para entrar en la deslumbradora claridad solar del externo sueño mundano masculino.
Su realidad reside en la receptividad interna esencialmente yin. No es la de la existencia, de los relojes, del tiempo y de las estructuras lineales; sino que su realidad es innatamente cíclica, ovular, circular, espiral. Cuando la mujer está demasiado ligada al mundo exterior de las creencias irreales en torno a la menopausia, no puede abrazar conscientemente el gozo y la libertad que hallaría si, en aquel momento, entrase profundamente en su cuerpo.

Aunque el período menopáusico significa un final, también ofrece la expansiva libertad de los nuevos comienzos. Si la mujer se cree la tergiversación de la sociedad moderna según la cual la menopausia es el fin de su vida como mujer real, sufrirá.
Por eso pasa por un proceso de duelo. Sufre porque el mundo moderno no honra su poder gentil y misterioso, sufre porque sabe, desde el fondo de su corazón, que ser mujer es mucho más que la superficialidad de la sociedad contemporánea.
Durante la transición menopáusica, su universo interno de oscuridad la atrae suavemente, gentilmente, profundamente y a menudo tumultuosamente hacia si.

En la mitología antigua, la mujer era la seductora sirena del mar que cantaba dulcemente a los náufragos para seducirlos y llevárselos hacia las oscuras cavernas de sus profundidades oceánicas. Nuestra civilización actual, la civilización que ignora el poder emergente de las mujeres menopáusicas, no puede captar su profundidad, porque prospera en las aguas superficiales de la irrealidad.
Cuando el dolor del amor insatisfecho entra en su útero, sucede a menudo que la mujer suprime el dulce perfume de su esencia, para poder enfrentarse al mundo exterior. Puesto que eso requiere una fuerza ajena a su ritmo cíclico femenino, crea un caparazón duro y, al mismo tiempo frágil, que esconde su vulnerabilidad y gentil fuerza.
Durante el viaje de la menopausia, la mujer se desprende de muchos dolores reprimidos, de forma que su sabiduría amorosa puede resplandecer a lo largo de esta fase de la vida que le concede la capacidad de realizar tantas cosas.

Mientras, durante esta purificación única, la sabia y amorosa conciencia interna de su útero busca la liberación, la mujer a menudo derramará lágrimas de dolor y pena por la pérdida de todo lo que nunca más podrá ser.

Desde que empezó a menstruar, su profunda relación con el cuerpo ha cabalgado de forma innata y fluida con el ritmo cíclico de las fases de las mareas, las estaciones y la luna.
Como su amada madre tierra, la mujer experimenta eternamente un ciclo infinito de nacimiento, muerte y renovación. Cada mes es nutrida y colmada por la sabiduría de su ciclo menstrual, y cada mes potencialmente profundiza más en el misterio de su ser.
Lágrimas de amor, de nostalgia y de remordimiento a menudo afloran desde una pena profunda que ha formado parte del espíritu femenino durante siglos. Si se trata de una madre que ha puesto todo el amor en sus hijos, puede que ahora deba enfrentarse a la realidad de un nido y un corazón vacíos, ahora que sus niños han crecido de golpe, han desplegado sus alas y han volado.


Ahora bien, en el interior de su vacuidad tiene, esperándola, el tesoro. En el silencio y la calma tiene, esperándola, el poder. En el desahogo de su duelo tiene, esperándola, el gozo y la luz radiante.
¿Por qué se lamenta, pues, la mujer? Se lamenta porque esta pérdida inexplicable parece casi insoportable. Aún no sabe que las bendiciones que recibirá serán abundantísimas, porque antes debe experimentar el vacío. Se lamenta porque no ha sido reconocida, comprendida ni amada. Y cuando la preciosa copa, el cáliz sagrado de su útero, se haya vaciado del duelo, empezará a prepararse para una vida de sabiduría y de paz llena de gracia. Empezará a llenar su copa con la riqueza abundante de nuevas bendiciones.

El proceso de duelo de la mujer durante la menopausia es una purificación que limpia el lastre del pasado que hay en su corazón, cuerpo, espíritu y mente.
Las aguas purificadoras de sus lágrimas la obsequian con un sentido profundo de gozo, fuerza y libertad. Su nueva vida no puede emerger plenamente hasta que suelte conscientemente todo aquello que no pueda acarrear en su viaje de poder y sabiduría.
La mujer sufre un duelo porque ha acumulado capas de pensamientos, emociones y creencias que no corresponden a lo que ella es verdaderamente.
El duelo consiste en desprenderse de aquello que no es real en su cuerpo, en su corazón y en su psique. El duelo es la puerta de entrada de la sabiduría, el poder y la libertad.

La mujer al cruzar la menopausia, se abre la oportunidad de experimentarse a sí misma de una manera renovada y profundamente poderosa. Al dejar atrás el desconcierto y el temor generados por la presión cultural y al abrirse a la verdad que mora en su interior, la mujer encuentra un desafío increíble para el que está mucho mejor equipada que cualquier otro bípedo. Le es posible sentarse en consejo y usar el poder de la sangre ahora retenida para crear un mundo armonioso a su alrededor.

Roslyne Sophia Breillart