CONTENCIÓN Vs LÍMITES AUTORITARIOS
Los niños de hoy necesitan límites desde el amor, desde la contención y no desde el autoritarismo.

los adultos que necesitan poner limites desde un lugar de poder son adultos que en realidad no se sienten seguros de poder ejercer la funcion correspondiente a ese lugar que ocupan.
En Psicología, se entiende por contención el hecho de acompañar el
proceso del niño, proveyéndole constante bienestar y seguridad física y
emocional, pero respetando su espacio propio.
Se trata de una
presencia amorosa del padre, madre, profesor o terapeuta que proporciona
un apoyo incondicional pero no invasor. Estimula y favorece la madurez y
autoestima del niño o niña.
Antes de los seis años de edad,
desarrollar la parte emocional y creativa es más importante que
estimular la parte racional, lógica y verbal; por lo tanto, es de
utilidad estimular el hemisferio derecho (intuitivo, emocional) y
enfatizar la parte lúdica de cualquier actividad.
Es
importante tener en cuenta la hipersensibilidad de los niños y niñas,
por ende no criticarlos, ponerles apodos o etiquetas tales como: eres
tonto, bobo, que torpe eres, que inútil...
A esta edad, y toda la
vida, deben saberse AMADOS INCONDICIONALMENTE, tanto en sus buenos
ratos, como en sus momentos de tristeza, miedo, ira, errores o
aburrimiento.
Debido a su hipersensibilidad auditiva, su umbral de
tolerancia a los ruidos es más baja. Por lo tanto, debemos evitar los
gritos, alzar la voz y los ruidos estridentes. Hablarles siempre con un
tono de voz normal y de manera madura.
-Son niños y niñas en
general precoces, por lo tanto su sexualidad es también precoz. Es mejor
hablarles del proceso de la concepción, del embarazo y del parto, de
manera natural y clara, cuando el tema aparece en la conversación y en
sus preguntas desde temprana edad.
-Es importante que el niño,
niña o joven conozcan sus sentimientos, que reconozcan que los padres y
docentes también son seres humanos, con sus altibajos, sus heridas y sus
dificultades... el niño tiene que saberlo y así aprender el respeto y
la tolerancia hacia nosotros también. Para eso hay que hablarles sin
gritar, hacerles saber cómo se siente uno.
-Eso es inteligencia
emocional pura: saber reconocer sus emociones y saber expresarlas sin
herir. Sin herirse a uno mismo y sin herir a los demás.