..................................Cambiando Paradigmas .... Psicóloga. Verónica D. Montes ................
martes, 22 de mayo de 2012
Cada Niño es ùnico
Cada niño es ùnico
Cada niño tiene capacidades a desarrollar, las cuales aportarà al mundo
Cada niño tiene distintas afinidades y características, que muchas veces se suelen mal interpretar llamándolas “caprichos” o “rebeldías”.
Hay niños a los que se les hace imposible convivir con ciertas exigencias, y esto va más allá de un simple capricho, simplemente no forma parte de su naturaleza.
Hay niños que han venido a escribir hermosas poesías, hermosas melodías, y no comprenden por qué matemática es la materia troncal de la escuela.
Hay niños que han venido a ser pintores, grandes artistas.
Hay niños que han venido a ser grandes científicos y no les interesa la competencia por premios al mejor descubrimiento. Sus mayores intereses son la ecología y la solución a las grandes enfermedades mundiales.
Estos niños así como necesitan comer y beber agua, NECESITAN un espacio donde puedan desplegar este potencial.
Pero miles de prioridades están en la lista antes que los niños.
Las escuelas no tiene fondos monetarios, las instalaciones se rompen, las maestras trabajan por un sueldo mínimo, van y vienen de una escuela a la otra cansadas, pero obligadas a hacerlo ya que necesitan el dinero para vivir.
Las aulas de las escuelas están repletas de niños, más de lo que un maestro puede sostener y acompañar.
En el medio de este remolino está el niño, con su mochila llena de esperanzas, sueños, ideas y entusiasmo por vivir.
Pero aparentemente no hay espacio para él...
¿Qué sucede entonces?
Surge la homogeneización. La escuela, para facilitar su trabajo, trata a todos los niños por igual, exigen a todos por igual. Aquel que no responda a sus exigencias, y no logre seguir el ritmo de la mayoría, será catalogado por su dificultad.
Por ejemplo, el niño al que le cuestan las materias lógicas, será conocido en el aula como el “niño lerdo” o “el niño poco inteligente”.
El niño que se niegue a ser tratado como todos, y ofrezca resistencia, será catalogado como el “niño rebelde”.
El niño que no puede medirse en su rebeldía y se torna agresivo, será
catalogado como el “niño conflictivo o violento”.
No importará que haya detrás de eso.
La mayoría de los maestros llamarán así al niño. Se convencerán de ello y difícilmente se den la oportunidad de verlo de otra forma. No solo se
convencen ellos mismos, sino también, convencen al niño.
No habrá oportunidad para el cambio, el niño convencido creará situaciones que refuercen lo que todos piensan de él. Lo hará porque siempre deseó tener un lugar, ese espacio que antes nombré, pero se confunde y ocupa un lugar
que no le corresponde. Crea un personaje, una falsa identidad.
¿Conocen al niño verdaderamente estos maestros? ¿O conocen sus personajes?
¿Qué hay debajo de ese personaje creado?
A menudo la fama del niño no termina en el aula. Pasa de año y sigue siendo reconocido por su etiqueta: “el niño poco inteligente”, “el niño conflictivo”, “el niño violento”, etc.
No es por mala intenciòn que estos educadores actúan así. Muchas
veces la razón es simple ignorancia, desconocen nuevos caminos.
Otras veces, la causa se debe a que son personas que aun no tienen
resuelta su vida de forma madura e íntegra, y trasladan sus conflictos a
los niños.
¿Y cómo reaccionan los padres cuando sus hijos son catalogados?
Hay dos opciones:
Algunos se convencen de lo que la escuela dice del niño. Estos padres suelen exigirle al niño de la misma forma que lo hace la escuela. “Si lo dice la escuela, no hay duda de que es así”.
En cambio, hay otros padres que ven un poco más allá, sienten el océano del niño. Se permiten cuestionar lo que la escuela dice.
Hablan con el niño, le preguntan qué es lo que le está sucediendo, qué piensa de la escuela, qué cambiaría si él pudiera. Por el sólo hecho de ser escuchado, muchas veces el niño baja las barreras que había creado para defenderse. Se muestra, se abre.
Si estos padres descubren que el niño está necesitando más contención por parte de la escuela, comienzan a buscar nuevas posibilidades para él.
Lamentablemente hay muchos niños que más allá de esta consideración, tienen problemas de conducta o de aprendizaje. Desde ya que estos “problemas” surgieron en consecuencia de alguna situación, pero a veces esnbrealmente necesario que el niño vea a un profesional o terapeuta que lo pueda guiar.
Suele suceder también, que detrás de estas verdaderas dificultades del niño, se encuentra un adulto que no acepta que el niño necesita una ayuda extra, entonces busca culpables en la escuela.
Hay maestros que sea cual fuere la escuela a la cual pertenecen, tienen una esencia distinta, se guían por la intuición. Ellos también pueden ver más allá. Estos maestros ayudan al niño, lo entienden y acompañan
Todos los niños necesitan una oportunidad.
No etiquetemos a los niños.
Démosle la oportunidad día a día de actuar diferente, de revertir sus errores.
Alimentemos al ángel que el niño trae dentro.
Refuerce los logros del niño felicitándolo y apoyándolo en lo que él necesite para crecer.
El Arte en la Educación
El arte y su función terapéutica en el niño
las actividades artísticas desarrollan la sensibilidad, la percepción, la imaginación, la fantasía, la creatividad, la comunicación y la intuición.
Los niños están abiertos al mundo, principalmente en los primeros años.
Todo lo que reciban en esta etapa será fácilmente incorporado en ellos.
Así los modelos de acciones y hábitos que reciben a esta edad son profundamente arraigados.
A medida que pasan los años estos hábitos y acciones que el niño adquirió en su infancia se van trasformando parcialmente, pero mucho permanece.
Esto que permanece es inconciente y muy difícil de modificar.
Como educadores podríamos ofrecer a los niños desde sus primeros años, hábitos y acciones positivas para que permanezcan en ellos a lo largo de su vida. Se puede estimular en el niño el interés por la vida, por los desafíos, la capacidad de elección y de decisión.
No existe actividad más eficaz para el cultivo de estos hábitos y acciones, que la actividad artística.
Muchas actividades artísticas exigen una actitud interior que nunca podríamos obtener en la vida cotidiana. Se le puede exigir al niño diciéndole: “Tienes que ser ordenado y tranquilo”. O bien, a través de alguna actividad se puede guiar al niño a que lo sea. Por ejemplo mediante alguna actividad artística, un niño acelerado e hiperkinético puede ser llevado a ser ordenado y tranquilo; el niño que es retraído y tímido, puede ser llevado a ser audaz y atrevido; el niño disperso puede ser llevado a ser constante y concentrado.
Este es el efecto educador que las actividades artísticas tienen sobre los niños.
La práctica artística nos enfrenta a problemas que también nos enfrenta el medio ambiente. Para trabajar con algún objeto o algún material, antes hay que conocerlo, respetar sus cualidades, sus flaquezas y sus virtudes.
Este reconocer y respetar, arrastra consigo miles de emociones: alegría, ira, decepción, resignación, sorpresa, calma, paciencia, esperanza, frustración, tolerancia, valoración de lo propio, esfuerzos, una actitud desafiante ante lo nuevo, una postura abierta y dispuesta, pero firme y con decisión.
Estas emociones no permanecen solo en lo psíquico, sino que se trasladan al cuerpo y alma del niño.
El niño aprende equivocándose, aprende valorándose, aprende interesándose.
Aprende del error y de los logros.
Es fundamental ofrecerle al niño aquellas actividades que han de enriquecer y dar sentido a su vida posterior
Todo lo que el niño conquiste durante sus años de maduración, lo acompañará a lo largo de su vida. Será su tesoro, y no solo será para él, ya que luego lo aportará al mundo.
Ofrézcale al niño un pincel y dígale: “Pinta los colores sobre los que caminarás hoy y mañana”.
miércoles, 9 de mayo de 2012
Educas.. a cada instante
"En
una ocasión una abuela trajo su nieto a Mahatma Gandhi. El niño tenía
un apetito insaciable por el azúcar, lo cual estaba poniendo en peligro
su salud.
- Por favor -ella suplicó a Gandhi- dígale a mi nieto
que deje de comer azúcar, ya que se que él lo respeta mucho a usted, yo
se que él le escuchará lo que usted le diga.
Gandhi les pidió que se fueran y regresaran en cuatro días.
Cuatro días más tarde regresaron la abuela y el nieto. Gandhi mirando a los ojos al nieto de la señora le dijo con autoridad:
- Deja de comer azúcar, estás hiriendo tu cuerpo.
Después de un breve silencio, la abuela le preguntó a Gandhi:
- Señor, ¿por qué usted nos pidió esperar cuatro días y regresar, si esto mismo lo hubiera podido decir el día que vine?
Gandhi respondió:
- Señora, hace cuatro días yo estaba comiendo azúcar y no podía
hablarle con autoridad a su nieto. Ahora puedo, porque hace cuatro días
dejé de comer azúcar."
jueves, 3 de mayo de 2012
RESPIRACIÓN HOLOTRÓPICA DE STAN GROF: “Una Aventura En El Camino De La Autoexploración.”
Marzo 2012
RESPIRACIÓN HOLOTRÓPICA DE STAN GROF: “Una Aventura En El Camino De La Autoexploración.”
Esta valiosa experiencia, es compartida por Paula Di
Bello, Psicóloga Humanista y Transpersonal, facilitadora en respiración
holotrópica. Gracias a Paula por tan valiosos aportes!!!
Fue en mi temprana juventud que oí sobre la técnica de la Respiración Holotrópica, y practicándola desde entonces, hace 15 años, no he encontrado mas que beneficios. Esto hace que hoy quiera acercarla a la Pedagooogía 3000, para así encontrar nuevas maneras donde de forma creativa, confluyan.
La Respiración Holotrópica creada y desarrollada por el Dr. Stanislav y Christina Grof, es un método de autoexploración profunda basado en nuestra dinámica interna que nos lleva a todos a movernos hacia la totalidad.
Lo maravilloso de este enfoque, se centra en que nosotros podemos acceder a nuestro propio potencial sanador y sabiduría interna. Y esto se consigue a través de la Respiración Holotrópica. Mediante esta eficaz herramienta de autoconocimiento los participantes acceden a estados ampliados de conciencia. ¿Cómo? A través de una respiración mas rápida y profunda, acompañado por músicas evocativas de antiguas culturas, trabajo corporal focalizado, arte e integración grupal y/o individual.
- Objetivo de la Respiración Holotrópica
El objetivo general es alcanzar una mayor autocomprensión, expansión de la identidad del yo y facilitar el acceso a las raíces de los problemas emocionales y psicosomáticos. La palabra holotrópico sugiere la superación de la fragmentación interna, así como la sensación de separación entre el individuo y el entorno.
- Beneficios de la Técnica
Los participantes han recordado, descubierto y explorado distintos niveles del espectro de la conciencia. Ellos han obtenido claridad, información e integración sobre los aspectos de su propio nacimiento, traumas reprimidos o no resueltos, liberación y descarga bioenergéticas así como reconocimiento de dinámicas familiares inconscientes. Han contactado con la sabiduría intuitiva, la conciencia y el despertar espiritual.
Asimismo, la practica Holotrópica usualmente engendra un profundo sentido de comunidad con los participantes y conexión con el Todo.
Debido al poder de la respiración Holotrópica, las personas normalmente sienten que benefician y complementan la integración de sus prácticas regulares, tales como meditación, cualquier tipo de psicoterapia, arte, danza, etc. Si bien se dice que, debido a su intensidad, una sesión de R.H es equivalente a meses de psicoterapia, ella no debe verse como sustituto de esta. A través de la R.H, los participantes literalmente se redefinen a ellos mismos, aportando una mayor comprensión multinivel, lo cual puede resultar en cambios significativos en los puntos de vista y en sus vidas.
- Re-Cordando la Tribu
La Respiración Holotrópica, enmarcada dentro de la Psicología Transpersonal, se basa en el poder curativo y transformador de los estados ampliados de conciencia. Los “holotrópicos” son una parte de aquellos y Grof los diferencia por ser altamente curativos. Son comparables a los de prácticas ancestrales, trances chamánicos y diversos rituales de múltiples culturas. La Respiración Holotrópica es un trabajo no directivo de los procesos internos. Las experiencias que acontecen durante las sesiones provienen de los movimientos internos de la propia psique de los participantes.
- ¿Cómo trabajan los facilitadores formados en dicha técnica?
Cuando un niño toma conciencia de su misión en la vida, aporta con su conocimiento, al cambio de frecuencia de su entorno y ese cambio de conciencia repercute como una piedra en el lago haciendo hondas repetitivas que forman una secuencia infinita.
- ¿A quién va dirigido un taller de respiración holotrópica?
Enmarcada dentro de la Psicología Transpersonal, la Respiración Holotrópica como técnica, es un gran aporte para la pedagogía 3000 por ser una poderosa herramienta que favorece la integración del Ser desde la practica y comulgar con los objetivos que se propone dicha pedagogía. Es una herramienta para padres y madres, para educadoras, educadores, personas que trabajan en el ámbito de la educación, de la sanidad, y para las personas que se relacionan con otras personas.
La Psicología Transpersonal aboga por el desarrollo integral de las personas, y en el ámbito educativo, tanto del niño/niña, adolescentes así como del adulto que los acompaña. La Respiración Holotrópica esta indicada para el desarrollo personal y para el tratamiento terapéutico de dificultades psicosomáticas, emocionales y psicológicas. Permite el acceso a capas profundas de la psique y activa nuestra propia sabiduría interna.
- Aplica para personas que deseen o que necesiten:
* Acceder a estados de relajación y aliviar el estrés.
* Activar e integrar contenidos inconscientes.
* Relacionarse y vincularse con otras personas afines.
* Realizar un proceso terapéutico y/o potenciar y apoyar su actual terapia.
* Movilizar energías bloqueadas y mejorar la creatividad.
* Resolver tensiones corporales y síntomas psicosomáticos.
* Elaborar traumas, fobias, ansiedad, depresión.
* Prevenir dificultades emocionales y potenciar la salud integral.
* Investigación personal y transpersonal.
* El trabajo con estados expandidos de conciencia como un rito de paso o transición.
- ¿Qué experiencias pueden suceder con dicha técnica?
El contenido de las experiencias es pues muy variado para cada persona y es imposible determinarlos de antemano y varia también entre los participantes de una misma sesión a otra. Podemos conectar con experiencias que incluyen:
* Hechos biográficos: de nuestra vida desde el momento del nacimiento hasta el presente.
* Material del nivel perinatal: relacionado con el tiempo que pasamos en el útero de la madre y del propio nacimiento, que pueden conectar con secuencias de muerte y renacimiento psicológico (morir a viejas formas de funcionar).
* Y del dominio transpersonal: en donde la sensación de identidad se extiende mas allá de persona, abarcando aspectos de la humanidad, la psique y el cosmos, que proporcionan una sensación de sentido de la vida y de conexión.
- Guiarnos por nuestro radar interior
La Respiración Holotrópica facilita el acceso a estados ampliados de conciencia, en los cuales nuestra propia sabiduría conecta con el poder sanador y transformador interno, de manera que guía las experiencias a aquellos aspectos que están cargados, listos para ser procesados o integrados, o hacia aquello que podemos aprender y sanar en ese momento.
Muchas personas encuentran que la Respiración Holotrópica es una aventura en la autoexploración, que sostiene y potencia otras formas de sanación y psicoterapia.
Asimismo, otros la utilizan para explorar cambios o desafíos, así como obtener una guía en su propio camino espiritual, o complementar la labor profesional educativa, entre otras.
Datos de contacto: Paula Di Bello Uruguay pauladibello@gmail.com www.holotropica.com.uy
RESPIRACIÓN HOLOTRÓPICA DE STAN GROF: “Una Aventura En El Camino De La Autoexploración.”
Fue en mi temprana juventud que oí sobre la técnica de la Respiración Holotrópica, y practicándola desde entonces, hace 15 años, no he encontrado mas que beneficios. Esto hace que hoy quiera acercarla a la Pedagooogía 3000, para así encontrar nuevas maneras donde de forma creativa, confluyan.
La Respiración Holotrópica creada y desarrollada por el Dr. Stanislav y Christina Grof, es un método de autoexploración profunda basado en nuestra dinámica interna que nos lleva a todos a movernos hacia la totalidad.
Lo maravilloso de este enfoque, se centra en que nosotros podemos acceder a nuestro propio potencial sanador y sabiduría interna. Y esto se consigue a través de la Respiración Holotrópica. Mediante esta eficaz herramienta de autoconocimiento los participantes acceden a estados ampliados de conciencia. ¿Cómo? A través de una respiración mas rápida y profunda, acompañado por músicas evocativas de antiguas culturas, trabajo corporal focalizado, arte e integración grupal y/o individual.
- Objetivo de la Respiración Holotrópica
El objetivo general es alcanzar una mayor autocomprensión, expansión de la identidad del yo y facilitar el acceso a las raíces de los problemas emocionales y psicosomáticos. La palabra holotrópico sugiere la superación de la fragmentación interna, así como la sensación de separación entre el individuo y el entorno.
- Beneficios de la Técnica
Los participantes han recordado, descubierto y explorado distintos niveles del espectro de la conciencia. Ellos han obtenido claridad, información e integración sobre los aspectos de su propio nacimiento, traumas reprimidos o no resueltos, liberación y descarga bioenergéticas así como reconocimiento de dinámicas familiares inconscientes. Han contactado con la sabiduría intuitiva, la conciencia y el despertar espiritual.
Asimismo, la practica Holotrópica usualmente engendra un profundo sentido de comunidad con los participantes y conexión con el Todo.
Debido al poder de la respiración Holotrópica, las personas normalmente sienten que benefician y complementan la integración de sus prácticas regulares, tales como meditación, cualquier tipo de psicoterapia, arte, danza, etc. Si bien se dice que, debido a su intensidad, una sesión de R.H es equivalente a meses de psicoterapia, ella no debe verse como sustituto de esta. A través de la R.H, los participantes literalmente se redefinen a ellos mismos, aportando una mayor comprensión multinivel, lo cual puede resultar en cambios significativos en los puntos de vista y en sus vidas.
- Re-Cordando la Tribu
La Respiración Holotrópica, enmarcada dentro de la Psicología Transpersonal, se basa en el poder curativo y transformador de los estados ampliados de conciencia. Los “holotrópicos” son una parte de aquellos y Grof los diferencia por ser altamente curativos. Son comparables a los de prácticas ancestrales, trances chamánicos y diversos rituales de múltiples culturas. La Respiración Holotrópica es un trabajo no directivo de los procesos internos. Las experiencias que acontecen durante las sesiones provienen de los movimientos internos de la propia psique de los participantes.
- ¿Cómo trabajan los facilitadores formados en dicha técnica?
Cuando un niño toma conciencia de su misión en la vida, aporta con su conocimiento, al cambio de frecuencia de su entorno y ese cambio de conciencia repercute como una piedra en el lago haciendo hondas repetitivas que forman una secuencia infinita.
- ¿A quién va dirigido un taller de respiración holotrópica?
Enmarcada dentro de la Psicología Transpersonal, la Respiración Holotrópica como técnica, es un gran aporte para la pedagogía 3000 por ser una poderosa herramienta que favorece la integración del Ser desde la practica y comulgar con los objetivos que se propone dicha pedagogía. Es una herramienta para padres y madres, para educadoras, educadores, personas que trabajan en el ámbito de la educación, de la sanidad, y para las personas que se relacionan con otras personas.
La Psicología Transpersonal aboga por el desarrollo integral de las personas, y en el ámbito educativo, tanto del niño/niña, adolescentes así como del adulto que los acompaña. La Respiración Holotrópica esta indicada para el desarrollo personal y para el tratamiento terapéutico de dificultades psicosomáticas, emocionales y psicológicas. Permite el acceso a capas profundas de la psique y activa nuestra propia sabiduría interna.
- Aplica para personas que deseen o que necesiten:
* Acceder a estados de relajación y aliviar el estrés.
* Activar e integrar contenidos inconscientes.
* Relacionarse y vincularse con otras personas afines.
* Realizar un proceso terapéutico y/o potenciar y apoyar su actual terapia.
* Movilizar energías bloqueadas y mejorar la creatividad.
* Resolver tensiones corporales y síntomas psicosomáticos.
* Elaborar traumas, fobias, ansiedad, depresión.
* Prevenir dificultades emocionales y potenciar la salud integral.
* Investigación personal y transpersonal.
* El trabajo con estados expandidos de conciencia como un rito de paso o transición.
- ¿Qué experiencias pueden suceder con dicha técnica?
El contenido de las experiencias es pues muy variado para cada persona y es imposible determinarlos de antemano y varia también entre los participantes de una misma sesión a otra. Podemos conectar con experiencias que incluyen:
* Hechos biográficos: de nuestra vida desde el momento del nacimiento hasta el presente.
* Material del nivel perinatal: relacionado con el tiempo que pasamos en el útero de la madre y del propio nacimiento, que pueden conectar con secuencias de muerte y renacimiento psicológico (morir a viejas formas de funcionar).
* Y del dominio transpersonal: en donde la sensación de identidad se extiende mas allá de persona, abarcando aspectos de la humanidad, la psique y el cosmos, que proporcionan una sensación de sentido de la vida y de conexión.
- Guiarnos por nuestro radar interior
La Respiración Holotrópica facilita el acceso a estados ampliados de conciencia, en los cuales nuestra propia sabiduría conecta con el poder sanador y transformador interno, de manera que guía las experiencias a aquellos aspectos que están cargados, listos para ser procesados o integrados, o hacia aquello que podemos aprender y sanar en ese momento.
Muchas personas encuentran que la Respiración Holotrópica es una aventura en la autoexploración, que sostiene y potencia otras formas de sanación y psicoterapia.
Asimismo, otros la utilizan para explorar cambios o desafíos, así como obtener una guía en su propio camino espiritual, o complementar la labor profesional educativa, entre otras.
Datos de contacto: Paula Di Bello Uruguay pauladibello@gmail.com www.holotropica.com.uy
lunes, 30 de abril de 2012
Neuroplasticidad
flexibilidad o rigidez en lo que aprendemos...
Cuando hacemos algo y lo repetimos muchas veces generamos en nuestra vida lo que llamamos hábito. Un hábito puede ser un modo de ser o una forma de hacer, la cual se aprendió al repetirla gran cantidad de veces. Por ejemplo, podemos estar acostumbrados (habituados) a hacer la cama cada vez que nos levantamos, a despertarnos a la misma hora aunque nos hayamos dormido a distinto horario; podemos tener el hábito del mal humor a la mañana, de ser ansiosos, tendientes a pasividad, amabilidad, alegría, o incluso, a la enfermedad. En definitiva, podemos tener el hábito de hacer algo que nos haga felices o infelices, y seguir sosteniéndolo solo porque, al repetirlo tantas veces mecánicamente, parecemos programados a seguir haciéndolo.
Todo es cuestión de cuántas veces hayamos ensayado sistemáticamente una acción o forma de ser, generando así un aprendizaje, que sumado a la totalidad nos define y nos crea.
Aprender o desaprender es cuestión de neuroplasticidad
Cada vez que pensamos en hacer una acción el cerebro manda la orden para que nuestro cuerpo realice lo deseado. Lo hace con ayuda de neuroquímicos que transmiten el mensaje. Las neuronas son las que reciben esta información, se conectan entre sí (sinapsis neuronal), y finalmente nuestro cuerpo responde haciendo lo que queríamos.
Pero he aquí el punto que nos puede servir para conocernos y conocer lo que nos sucede: La sinapsis o contacto entre neuronas se refuerza, incluso se hace permanente, con el uso. Es decir, cuando repetimos algo una y otra vez se generan siempre los mismos químicos, y las neuronas hacen una y otra vez el mismo camino. El cuerpo se habitúa a estos químicos, el camino neuronal deja cada vez más huellas, y de tanto repetir y hacer lo mismo, las neuronas memorizan el camino; incluso algunas veces ya no viajan, se quedan allí permanentemente, se cristaliza la conexión neuronal en cierto lugar. Así nosotros adquirimos un nuevo aprendizaje.
Ahora, ¿qué pasa si lo que aprendemos no nos hace felices y simplemente somos esclavos de una rigidez en nuestro cerebro a causa de repetir sistemáticamente una misma cosa, porque tal vez así nos lo han enseñado o así lo hicimos y nos sirvió en un momento pero ahora ya no más?
Por supuesto al hablar de aprendizaje debemos hablar también de Niños. En la educación de los niños lamentablemente a diario se les enseña hábitos que después cuesta trabajo revertir. Muchos son enseñados por inconsciencia.
Simplemente el adulto al hacer determinadas cosas o al ser de determinada manera reiteradamente, le está fijando al niño un aprendizaje. Es decir, le está fijando una red neuronal que luego actuará por sí misma en el niño. Recibo a diario consultas por el tema “Límites”, las preguntas en general rondan en “cómo hago para que el niño no haga más tal cosa y aprenda otra”, “cómo hago para que respete cuando hablo con otros adultos, cómo hago para que ordene sus juguetes, cómo hago para que responda de determinada manera, etc."
Lo que respondo es: "El niño en algún momento aprendió eso que tanto molesta o queremos cambiar. De quién, cómo y por qué, es trabajo para observar en las acciones de los adultos y el entorno que lo rodea. Ahora hay que trabajar en revertirlo."
Si se trata de cambiar algo ya siendo adultos, convengamos que tal vez aquello que queremos cambiar lo hemos repetido ¡hasta incluso por 20 años!. Cambiar esta rígida sinapsis neuronal nos puede llevar tiempo, paciencia y mucha consciencia, ya que el cerebro querrá volver al camino conocido porque así se lo hemos enseñado.
Afortunadamente el niño tiene una plasticidad cerebral mayor. Es decir, que así como rápidamente aprende algo, rápidamente puede aprender otra cosa y suplantar el aprendizaje anterior. Y lo hará naturalmente, porque naturalmente es plástico (flexible) neuronalmente. Por eso no hay nada que no se pueda revertir.
Pero cuidado, no solo nosotros, los adultos, somos sus educadores. La excesiva exposición a la TV y los juegos tecnológicos violentos TAMBIÉN son maestros del flexible y absorbente cerebro del niño. Los predispone a la violencia y agresividad porque el cerebro aprende repitiendo por dentro lo que ve afuera. Así que aquí también hay que poner el foco.
Continuando, como he dicho, tenemos a favor del niño (y a nuestro favor), que ellos tienen aún más neuroplasticidad que los adultos. Así como pueden incorporar algo rápidamente, también pueden cambiarlo por un hábito nuevo y olvidando lo anterior, si le enseñamos ese camino. Requerirá por supuesto de la ayuda de un adulto dispuesto y consciente.
Si somos padres, maestros, terapeutas de niños, la pregunta que les sugiero hacerse es: ¿Qué les estamos enseñando a los niños? ¿Cómo revertimos ese camino insano? ¿Cómo potenciamos aquello que le da al niño armonía y equilibrio?
Y para ti sugiero que te preguntes: ¿Qué has repetido sistemáticamente? ¿Tu cuerpo responde a una memoria que expande o limita tu Ser? ¿Qué camino repites diariamente, a dónde te está llevando? ¿Te sientes pleno en ese lugar?
El camino hacia un nuevo aprendizaje
“Somos lo que hacemos repetidamente. La excelencia, por lo tanto, no es un acto, sino un hábito.” Aristóteles.
Entonces traducido al lenguaje del cerebro podemos ser NEUROPLÁSTICOS o NEURORÍGIDOS.
La neuroplasticidad es la habilidad de nuestro cerebro para cambiar conexiones gracias a nuevas experiencias. La plasticidad es la que nos permite hacer y cambiar nuestras acciones. Vivir una vida nueva cada día si lo deseamos.
La neurorigidez se genera cuando se utilizan solo las conexiones sinápticas preestructuradas por nuestro cerebro sin crear nuevas. En definitiva, la rigidez es no aprender o no incorporar nuevas cosas. Es hacer y pensar siempre lo mismo; e incluso, pretender un resultado diferente.
El camino hacia el nuevo aprendizaje es saber que tenemos la capacidad de crearnos día a día como quisiéramos. Es comenzar a romper afuera las estructuras que nos aíslan y limitan, para que dentro nuestro, nuevos engranajes comiencen a aceitarse y moverse.
Como hemos dicho, cuanto más rígidos hayamos sido, cuanto más hayamos repetido algo, más dificultoso podrá ser el cambio. Pero recordemos que tenemos a nuestro favor una habilidad inteligente: la NEUROPLASTICIDAD. Podemos hacer que el cerebro active nuevos patrones y combinaciones al ser y hacer lo que queremos, y al sostenerlo diariamente en nuestra vida.
Muchas veces tratamos de modificar nuestros hábitos emocionales con gran esfuerzo; sin embargo, no sabemos que esta es la respuesta de una conjunción de neuroquímicos y conexiones que hemos reforzado a diario con nuestra forma de ser y hacer. Si generamos un cambio con la consciencia de que dentro nuestro empiezan a nacer nuevos retoños, y los viejos caen naturalmente como hojas en pleno otoño, día a día seremos Seres nuevos y estaremos más cerca de quienes queremos Ser, o más exacto, de QUIENES SOMOS REALMENTE
Para generar un cambio en los niños, primero los adultos debemos estar decididos a SOSTENER ese cambio. Porque si un día lo hacemos y al otro día, por cansancio, por evitar berrinches o situaciones desgastantes, permitimos que algo que queremos cambiar vuelva a suceder, estaremos alimentando más de lo que ya no es sano.
Sostener con consciencia son las palabras que el nuevo educador tiene que incorporar.
Sabemos que el niño está completamente entregado a aprender, más aún los Niños de Hoy: Aman aprender. Podemos transmitirles grandes valores, enseñarles sobre su libertad, la paz, el amor, la compasión… Aprovechemos con responsabilidad el poder y apertura que han traído, y seamos conscientes de que cada acción que hacemos genera un eco: Moldea un Ser Humano y Despierta un Ser Espiritual.
Autora; Nancy Ortiz
Cuando hacemos algo y lo repetimos muchas veces generamos en nuestra vida lo que llamamos hábito. Un hábito puede ser un modo de ser o una forma de hacer, la cual se aprendió al repetirla gran cantidad de veces. Por ejemplo, podemos estar acostumbrados (habituados) a hacer la cama cada vez que nos levantamos, a despertarnos a la misma hora aunque nos hayamos dormido a distinto horario; podemos tener el hábito del mal humor a la mañana, de ser ansiosos, tendientes a pasividad, amabilidad, alegría, o incluso, a la enfermedad. En definitiva, podemos tener el hábito de hacer algo que nos haga felices o infelices, y seguir sosteniéndolo solo porque, al repetirlo tantas veces mecánicamente, parecemos programados a seguir haciéndolo.
Todo es cuestión de cuántas veces hayamos ensayado sistemáticamente una acción o forma de ser, generando así un aprendizaje, que sumado a la totalidad nos define y nos crea.
Aprender o desaprender es cuestión de neuroplasticidad
Cada vez que pensamos en hacer una acción el cerebro manda la orden para que nuestro cuerpo realice lo deseado. Lo hace con ayuda de neuroquímicos que transmiten el mensaje. Las neuronas son las que reciben esta información, se conectan entre sí (sinapsis neuronal), y finalmente nuestro cuerpo responde haciendo lo que queríamos.
Pero he aquí el punto que nos puede servir para conocernos y conocer lo que nos sucede: La sinapsis o contacto entre neuronas se refuerza, incluso se hace permanente, con el uso. Es decir, cuando repetimos algo una y otra vez se generan siempre los mismos químicos, y las neuronas hacen una y otra vez el mismo camino. El cuerpo se habitúa a estos químicos, el camino neuronal deja cada vez más huellas, y de tanto repetir y hacer lo mismo, las neuronas memorizan el camino; incluso algunas veces ya no viajan, se quedan allí permanentemente, se cristaliza la conexión neuronal en cierto lugar. Así nosotros adquirimos un nuevo aprendizaje.
A esta propiedad del cerebro de aprender y fijar el
aprendizaje nuevo a partir de la experiencia se la llama plasticidad
neuronal.
Ahora, ¿qué pasa si lo que aprendemos no nos hace felices y simplemente somos esclavos de una rigidez en nuestro cerebro a causa de repetir sistemáticamente una misma cosa, porque tal vez así nos lo han enseñado o así lo hicimos y nos sirvió en un momento pero ahora ya no más?
Por supuesto al hablar de aprendizaje debemos hablar también de Niños. En la educación de los niños lamentablemente a diario se les enseña hábitos que después cuesta trabajo revertir. Muchos son enseñados por inconsciencia.
Simplemente el adulto al hacer determinadas cosas o al ser de determinada manera reiteradamente, le está fijando al niño un aprendizaje. Es decir, le está fijando una red neuronal que luego actuará por sí misma en el niño. Recibo a diario consultas por el tema “Límites”, las preguntas en general rondan en “cómo hago para que el niño no haga más tal cosa y aprenda otra”, “cómo hago para que respete cuando hablo con otros adultos, cómo hago para que ordene sus juguetes, cómo hago para que responda de determinada manera, etc."
Lo que respondo es: "El niño en algún momento aprendió eso que tanto molesta o queremos cambiar. De quién, cómo y por qué, es trabajo para observar en las acciones de los adultos y el entorno que lo rodea. Ahora hay que trabajar en revertirlo."
Si se trata de cambiar algo ya siendo adultos, convengamos que tal vez aquello que queremos cambiar lo hemos repetido ¡hasta incluso por 20 años!. Cambiar esta rígida sinapsis neuronal nos puede llevar tiempo, paciencia y mucha consciencia, ya que el cerebro querrá volver al camino conocido porque así se lo hemos enseñado.
Afortunadamente el niño tiene una plasticidad cerebral mayor. Es decir, que así como rápidamente aprende algo, rápidamente puede aprender otra cosa y suplantar el aprendizaje anterior. Y lo hará naturalmente, porque naturalmente es plástico (flexible) neuronalmente. Por eso no hay nada que no se pueda revertir.
Pero cuidado, no solo nosotros, los adultos, somos sus educadores. La excesiva exposición a la TV y los juegos tecnológicos violentos TAMBIÉN son maestros del flexible y absorbente cerebro del niño. Los predispone a la violencia y agresividad porque el cerebro aprende repitiendo por dentro lo que ve afuera. Así que aquí también hay que poner el foco.
Continuando, como he dicho, tenemos a favor del niño (y a nuestro favor), que ellos tienen aún más neuroplasticidad que los adultos. Así como pueden incorporar algo rápidamente, también pueden cambiarlo por un hábito nuevo y olvidando lo anterior, si le enseñamos ese camino. Requerirá por supuesto de la ayuda de un adulto dispuesto y consciente.
Si somos padres, maestros, terapeutas de niños, la pregunta que les sugiero hacerse es: ¿Qué les estamos enseñando a los niños? ¿Cómo revertimos ese camino insano? ¿Cómo potenciamos aquello que le da al niño armonía y equilibrio?
Y para ti sugiero que te preguntes: ¿Qué has repetido sistemáticamente? ¿Tu cuerpo responde a una memoria que expande o limita tu Ser? ¿Qué camino repites diariamente, a dónde te está llevando? ¿Te sientes pleno en ese lugar?
El camino hacia un nuevo aprendizaje
“Somos lo que hacemos repetidamente. La excelencia, por lo tanto, no es un acto, sino un hábito.” Aristóteles.
Entonces traducido al lenguaje del cerebro podemos ser NEUROPLÁSTICOS o NEURORÍGIDOS.
La neuroplasticidad es la habilidad de nuestro cerebro para cambiar conexiones gracias a nuevas experiencias. La plasticidad es la que nos permite hacer y cambiar nuestras acciones. Vivir una vida nueva cada día si lo deseamos.
La neurorigidez se genera cuando se utilizan solo las conexiones sinápticas preestructuradas por nuestro cerebro sin crear nuevas. En definitiva, la rigidez es no aprender o no incorporar nuevas cosas. Es hacer y pensar siempre lo mismo; e incluso, pretender un resultado diferente.
El camino hacia el nuevo aprendizaje es saber que tenemos la capacidad de crearnos día a día como quisiéramos. Es comenzar a romper afuera las estructuras que nos aíslan y limitan, para que dentro nuestro, nuevos engranajes comiencen a aceitarse y moverse.
Como hemos dicho, cuanto más rígidos hayamos sido, cuanto más hayamos repetido algo, más dificultoso podrá ser el cambio. Pero recordemos que tenemos a nuestro favor una habilidad inteligente: la NEUROPLASTICIDAD. Podemos hacer que el cerebro active nuevos patrones y combinaciones al ser y hacer lo que queremos, y al sostenerlo diariamente en nuestra vida.
Muchas veces tratamos de modificar nuestros hábitos emocionales con gran esfuerzo; sin embargo, no sabemos que esta es la respuesta de una conjunción de neuroquímicos y conexiones que hemos reforzado a diario con nuestra forma de ser y hacer. Si generamos un cambio con la consciencia de que dentro nuestro empiezan a nacer nuevos retoños, y los viejos caen naturalmente como hojas en pleno otoño, día a día seremos Seres nuevos y estaremos más cerca de quienes queremos Ser, o más exacto, de QUIENES SOMOS REALMENTE
Para generar un cambio en los niños, primero los adultos debemos estar decididos a SOSTENER ese cambio. Porque si un día lo hacemos y al otro día, por cansancio, por evitar berrinches o situaciones desgastantes, permitimos que algo que queremos cambiar vuelva a suceder, estaremos alimentando más de lo que ya no es sano.
Sostener con consciencia son las palabras que el nuevo educador tiene que incorporar.
Sabemos que el niño está completamente entregado a aprender, más aún los Niños de Hoy: Aman aprender. Podemos transmitirles grandes valores, enseñarles sobre su libertad, la paz, el amor, la compasión… Aprovechemos con responsabilidad el poder y apertura que han traído, y seamos conscientes de que cada acción que hacemos genera un eco: Moldea un Ser Humano y Despierta un Ser Espiritual.
Autora; Nancy Ortiz
jueves, 26 de abril de 2012
Yo no entiendo a la gente grande…
Porque tapa la luz del sol.
Quita las flores a las plantas para dejarlas marchitar en un jarrón.
Y enjaula a los pajaritos.
Porque ha pintado todas las cosas de color gris y ha llenado el cielo de antenas y chimeneas.
Yo no entiendo a la gente grande…
Porque se creen importantes por el solo hecho de ser grandes.
Porque no me dejan caminar descalzo ni chapotear en la lluvia.
Porque
me compran juguetes y no quieren que los use para que no se rompan.
Yo no entiendo a la gente grande…
Porque le han puesto nombre difícil a todas las cosas sencillas.
Porque se pegan entre ellos o se pasan la Vida discutiendo.
Porque quieren tener empleos importantes… y viven sentados en una silla.
Yo no entiendo a la gente grande…
Porque me hacen decir versitos que no entiendo.
Porque me obligan a besar a la gente que no conozco.
Porque están siempre muy apurados y nunca tienen tiempo de contestar una pregunta o de contar un cuento.
Yo no entiendo a la gente grande…
Porque no les gusta sentarse en el cordón de la vereda.
Porque no sienten el placer de perder el tiempo mirando alrededor
y son incapaces de dar vueltas en un carrusel.
Porque cuando me porto mal me amenazan con ponerme una inyección.
Y cuando me enfermo me dicen que una inyección me va a hacer bien.
Yo no entiendo a la gente grande…
Porque quieren que coma con horarios…y no cuando tengo hambre.
Porque
cuando pregunto algo, me contestan que soy muy chico…
Y cuando pido un
chupete me dicen que soy un grandulón.
Yo no entiendo a la gente grande…
Porque siempre se hacen los lindos o los serios.
Porque siempre se hacen los lindos o los serios.
Porque dicen mentiras y ellos mismos se las creen.
Porque cada vez que me mienten me doy cuenta y sufro mucho.
Yo no entiendo a la gente grande…
Porque me dicen miedoso y ellos me hablaron de cucos y fantasmas.
Porque me piden que sea bueno y me regalan para jugar revólveres,
dardos, flechas y escopetas de aire comprimido.
Porque han llenado la casa de cristales, porcelanas y cosas que se rompen y ahora resulta que no puedo tocar todo lo que veo.
Yo no entiendo a la gente grande…
Porque perdieron la ganas de correr y saltar.
Porque olvidaron esas
cosas que tanto les gustaban de chicos.
Porque antes de reírse siempre
le piden permiso al reloj.
Yo no entiendo a la gente grande…
Porque cuando hago algo malo me dicen “no te quiero más”. Y yo tengo mucho miedo que me dejen de querer en serio.
Autor: Jorge Capsiski
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